Una maestra que también es criminal

Las autoridades aseguran que Monica Velasco, al mismo tiempo que daba clases, administraba las finanzas de una banda delincuencial: la de su familia

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Monica está prófuga desde octubre de 2015, y el 25 de enero pasado estuvo cerca de ser capturada, pero eludió a las autoridades en unos cuantos minutos. Foto: Especial
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Monica está prófuga desde octubre de 2015, y el 25 de enero pasado estuvo cerca de ser capturada, pero eludió a las autoridades en unos cuantos minutos. Foto: Especial
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Monica Velasco era una maestra de escuela primaria en El Paso, Texas. La policía dice que tenía una “doble vida” y ciertamente “un lado oscuro”, tanto que “no sabemos de qué sea capaz”. Foto: Especial
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CIUDAD DE MÉXICO.

A sus 42 años de edad, Monica Velasco era y parecía lo que era, una maestra de escuela primaria en El Paso, Texas, querida por sus alumnos y apreciada por sus colegas, pero, según las autoridades, al mismo tiempo administraba las finanzas de “una empresa criminal”: la de su familia.

Hoy Monica Velasco lleva meses prófuga y es considerada por los U.S. Marshals (un cuerpo de policía federal estadunidense) como “armada y peligrosa”.

Monica, dice la policía, tenía una “doble vida” y ciertamente “un lado oscuro”, tanto que “no sabemos de qué sea capaz”.

Prófuga ahora, bien podría estar escondida no sólo de la policía sino también de posibles cómplices o enemigos de Ciudad Juárez, donde según la versión policiaca tiene miedo de ir.

Sin embargo su madre aseguró una vez que Monica no tiene dinero y de hecho vive en la calle aunque en otra ocasión señaló que esperaba contratar abogados en Tucson (Arizona).

Monica está prófuga desde octubre de 2015 y el 25 de enero pasado estuvo cerca de ser capturada, pero eludió a las autoridades por unos cuantos minutos, luego de escabullirse de casa de su madre por una ventana trasera.

Sus tres hermanos,  Emmanuel, Samuel y Dalia, están detenidos y enfrentarán un juicio a partir del 12 de septiembre de este año, con acusaciones que van de tráfico de drogas y extorsión a asesinato y robo.

Su madre Josefina Gurrola, de 63 años, fue detenida diez días después de su fuga, acusada de haberla ayudado.

Monica, según las autoridades, puede estar en Ciudad Juárez, o en otra parte de México.

Lo cierto es que Monica, según la acusación, estaba a cargo de la parte financiera y manejo de propiedades producto de ganancias de lo que se ha definido como “violenta operación de narcotráfico” de su familia, que además realizaba secuestros por rescate, robaba cargamentos de otros grupos delictivos, introducía “enormes cantidades de mariguana” a Estados Unidos y, de paso, realizaba asesinatos en México.

“Era una maestra de escuela primaria, una dama callada y me parece que fue envuelta con su familia en todo esto... Tiene miedo de ir a la cárcel, pero su familia dice que tiene más miedo de ir a Juárez”, dijo un vocero de los U.S. Marshals citado por el diario El Paso Times.

Y con todo, parte de las actividades de la familia Valencia tenía mucho que ver con Ciudad Juárez.

La base principal del grupo era la ciudad de El Paso, vecina de Ciudad Juárez (México), y sede de un Centro de Inteligencia (El Paso Intelligence Center) donde participa personal de más de una docena de organismos policiales estadunidenses para recopilar, analizar y aportar información sobre operaciones internacionales de grupos delictivos.

La familia Velasco integraba lo que las autoridades federales estadunidenses denominaron como “Empresa Criminal Velasco” (Velasco Criminal Enterprise), que supuestamente tenía negocios importantes en Las Vegas y Nuevo México, así como una red de distribución de drogas en Dallas, de acuerdo con VICE, una red de reportajes.

Los informes en torno a la familia Velasco ofrecen una rara descripción de los negocios de los clanes que se dedican al narcotráfico en algunas partes del lado estadunidense con la frontera con México.

De acuerdo por ejemplo con partes del sumario de acusación contra tres hermanos de Monica, identificados como Emmanuel Velasco Gurrola, Samuel Velasco Gurrola y Dalia Velasco Gurrola, los miembros de la “Empresa Criminal Velasco” se dedicaban al robo de vehículos en el área de El Paso, Texas, en orden de vender esos vehículos a individuos en México”.

Siempre según la acusación, los automotores robados eran usados para transportar drogas o las ganancias procedentes del tráfico.

Emmanuel Velasco, de 29 años de edad, era el supuesto jefe del grupo y sus actividades incluían el tráfico de estupefacientes, el robo de vehículos, lavado de dinero, extorsión y secuestro, con un alcance que se extendía desde Ciudad Juárez en México a las Carolinas.

De acuerdo con las acusaciones, hubo por lo menos un caso, el asesinato de Ruth Sagredo, que tuvo mucho que ver con cuestiones personales tanto como con conveniencias delictivas.

Ruth era una enfermera que se casó con Samuel Velasco en 2004 pero un año después pidió el divorcio. De acuerdo con VICE News, ella hubiera sido la principal y tal vez único testigo en un caso contra Samuel, por molestar sexualmente a una persona menor de edad.

Para contrarrestarla, decidieron atraerla a Ciudad Juárez y para ello mataron primero a su padre, Francisco María Sagredo, y un mes después a su hermana Cintia, en octubre de 2008.

Ruth asistió al funeral de Cintia y fue asesinada por un equipo de pistoleros mientras iba en la procesión funeral a bordo de un automóvil.

Monica Velasco no está acusada de participación alguna en ese caso de asesinato, pero cuando sus hermanos Samuel y Dalia fueron detenidos en septiembre del año pasado, tanto con relación a los asesinatos en Ciudad Juárez como por tráfico de drogas, decidió huir.

Desde entonces nadie sabe exactamente donde está.

Su madre, Josefina, dijo a la policía que “luego de que su hermano y hermana fueron detenidos, ella se dio cuenta que sería la siguiente”.

Ese día, Monica abandonó una vida que la había mantenido por 14 años en una escuela primaria Thomas Manor Elementary, de un suburbio de El Paso. En diciembre, la Junta del Distrito Escolar dio por terminado su contrato.

Un mes después, su madre Julieta fue detenida cuando sometía papeleo con el supuesto propósito de recuperar el Fondo de Retiro de Monica.

Pero la policía sigue sin saber dónde está, aunque hay versiones contradictorias. Una, que se esconde en alguna parte de Ciudad Juárez.

La otra, que está en el lado estadunidense. “Tiene más miedo de lo que le pueda pasar en México que de ir a la cárcel en Estados Unidos”, dice la versión policial favorecida por la prensa texana.

“Tenía una doble vida... No sabemos de qué sea capaz; era obviamente una maestra con una vida ordinaria pero por otra parte tenía su lado oscuro”, dijo Scott Williams, portavoz del servicio de Marshals a la televisora KTIA de Nuevo México.

Por lo pronto, Monica Velasco sigue prófuga, “armada y peligrosa”.