París aplica versión del Hoy no Circula
Se ordenó sacar de circulación a los vehículos con matrícula que termina en número impar

PARÍS, 24 de marzo.– París y sus alrededores, concentración urbana donde residen cerca de 12 millones de personas, limitó ayer la circulación a los vehículos con matrícula impar para superar un pico de contaminación atmosférica.
La capital de Francia movilizó a 700 agentes de policía para hacer cumplir la normativa y sancionar a los conductores que no la respeten con una multa de 22 euros, que aumenta a 35 euros si se tarda en pagar más de tres días.
Con el objetivo de incentivar a los ciudadanos a dejar el coche en casa, el transporte público en la región parisina se pudo utilizar gratuitamente todo el fin de semana y también ayer.
Metro, autobuses y tranvías no cobraron, lo que representa un costo económico de entre 4 y 6 millones de euros al día en la región de París.
También pudieron circular los vehículos que transportan a más de tres personas, las ambulancias, los taxis, los autobuses escolares o los camiones frigoríficos, entre otras
excepciones.
La circulación alterna, que se aplica por tercera vez en la historia de la capital de Francia, pero que es habitual en otras capitales como Bogotá, Atenas o la Ciudad de México, responde a una extraordinaria concentración de partículas finas en la
atmósfera.
Airparif, el organismo que mide la contaminación en la región parisina con equipos en distintos puntos –el más alto, un globo aerostático que se eleva 150 metros– estipula que la densidad de ese tipo de partículas es preocupante cuando supera los 50 microgramos por metro cúbico.
Tras varios días por encima de ese techo, el aire de París alcanzó ayer un nivel de 78 microgramos por metro cúbico.
El tráfico alterno en la capital supuso también una victoria de la alcaldesa de París, la socialista Anne Hidalgo, en el enfrentamiento que ha mantenido estos días con el gobierno, también socialista e inicialmente contrario a la medida.
“Celebro que el Estado haya aceptado aplicar la circulación alterna, que pido desde hace días”, escribió el fin de semana la alcaldesa en su cuenta de la red social Twitter, y agregó que “la salud de los parisinos no se negocia”.
Hidalgo, que gobierna la capital en coalición con los ecologistas y se ha propuesto reducir drásticamente el número de coches en París de manera permanente en el medio plazo, había enviado su petición al poder central, encargado de decidir ese tipo de restricciones.
Pero la ministra de Ecología y Transporte, la excandidata presidencial Ségolène Royal, inicialmente se negaba a autorizarla.
La funcionaria se alineó así con las asociaciones de automovilistas y comentó que en la capital “hay muchos anuncios y no se ve mucho cambio”.
“No resuelve el problema. Soy albañil y cada día estoy obligado a tomar el coche”, resume Reynald, que como muchos residentes en el área metropolitana de París necesita su vehículo para trabajar.
La imposición del tráfico alterno se aplicó por primera vez en París en 1997 y por última el 17 de marzo del pasado año, fecha en la que se redujo la contaminación de partículas finas 15% y de dióxido de nitrógeno 20%. El tráfico rodado cayó 18 por ciento.
Un sondeo publicado el año pasado por la Agencia del Medio Ambiente y la Energía mostró que la imposición de la circulación alterna estuvo justificada para 59% de los habitantes del área metropolitana de París.
La circulación alterna se limitó a ayer, pues el ministerio de Ecología y Transporte prevé una mejoría de la situación para hoy.