César Bono, celebra el milagro de vivir
El actor, quien estuvo al borde de la muerte, reinicia desde hoy el monólogo Defendiendo al cavernícola

César Bono festeja el milagro de estar vivo y de contar con unas de sus mayores inspiraciones: el trabajo. Su labor, la de interpretar personajes y relatar historias, es una pasión que es su mejor terapia para recobrar su salud.
El año pasado estuvo al borde del colapso, pero este inicio de 2023 tiene una expectativa positiva, pues a partir de hoy abrirá el telón del monólogo Defendiendo al cavernícola en el Teatro Ignacio López Tarso del Centro Cultural San Ángel cada jueves. Además, inicia el 9 de enero las grabaciones de la nueva temporada de la serie de comedia Vecinos, en la que interpreta al personaje de Frankie Rivers.
“Salvé la vida en 2022. En marzo iba a morir. Tan iba a morir que el doctor, quien me empezó a operar en la noche y acabó en la mañana siguiente, cuando salió del quirófano, él, que es cirujano, le dijo al médico internista: ‘Este hombre no la va a hacer, hay que hablar con los hijos para avisarles’. Los dos hablaron con mis hijos y les dijeron algo así como ‘consiéntanlo, porque ya se va’. Y es que iba a morir, porque se me reventó el duodeno, tuve peritonitis y las secuelas fueron muy gruesas.
“Pero ya lo estoy pasando. Tuve algo milagroso, porque tenía una sonda desde que me operaron y la traje cerca de un año. Estaba conectada a la vesícula y me la tenía que quitar el mismo cirujano, pero al quitarla, me iba a extirpar lo que quedaba de vesícula. Un día me desperté y vi la sonda bien acomodada en el suelo. Me fui al hospital, creyendo que me la iban a volver a poner, y ya no me la pusieron y tampoco me quitaron la vesícula. Me evité una operación milagrosamente.
“Ya una vez se me había salido y me la habían puesto de nuevo, pero ahora ya había cicatrizado. Estábamos esperando el tiempo propicio para operarme de nuevo, pero sucedió solito. Antes me ayudaban a bañarme, ahora puedo hacer todo solo. Yo que soy creyente, agradezco a Dios, que es el mejor doctor de todos. Fue increíble”, expresó César Bono.
El actor de 72 años, quien sufrió ocho infartos cerebrales en 2018, por los que perdió movilidad, no pierde su buen humor al comentar que continúa haciendo cine, teatro y televisión, y que, a pesar de todo, lo único que ya no hace es cabaret, “no porque me falten ganas, sino porque ya no hay en México”.
“Voy dos días a la semana a terapia en el Hospital Ángeles e inclusive me cambié cerca para asistir. Es terapia física, pero el trabajo me sirve más de terapia. En la terapia física me dan toques eléctricos y me ponen imanes, pero lo que más me funciona es seguir en el trabajo. Seguir activo me hace mucho bien.
“Yo perdí todo en una noche (la movilidad). Me fui a dormir al cien por ciento con mi movilidad y en la noche tuve infartos cerebrales que, según me dijo la neuróloga, fueron ocho. Al día siguiente ya no me podía parar, estaba hemipléjico, es un accidente de circulación cardiovascular y recuperar el movimiento ha estado en chino.
“Tuve terapias en Miami, cuando hice Yo soy Bety, la fea, con acupuntura, he tenido terapias aquí y sigo hemipléjico, no se me quita, me dio en el hemisferio derecho del cerebro y perdí la movilidad del lado izquierdo. Si me hubiera dado en el izquierdo, hubiera perdido el habla y no hubiera podido trabajar. Lo bueno es que no estoy pendéjico”, bromeó el actor.
Fue el 11 de octubre de 2001 cuando estrenó Defendiendo el cavernícola para hablar de las diferencias entre hombres y mujeres, que los hacen complementarse. Sin embargo, considera que en esta temporada que inicia, la obra cobrará un segundo aire.
“La mirada fresca se la da el público, que día con día cambia. Me estoy presentando sólo los jueves, porque hay dos obras en el mismo teatro, Los guajolotes salvajes y Defendiendo al cavernícola.
“Hay gente que dice que el teatro lo hace la mitad el actor y la mitad el público. Yo creo que es mayor el porcentaje del público, dependemos mucho más de él, porque cada día es nuevo. Yo no sé si es porque me ven que me cuesta trabajo en cuanto a la movilidad, pero cada día veo más emotivo al público, tanto en la recepción como durante la obra y cuando termina. Realmente se están portando con mucho cariño. Creo que va a tener un segundo aire la obra, porque el público está reaccionando como pocas veces”, acotó.
El actor, quien además grabó la segunda temporada de la serie Cecilia, junto a Mariana Treviño, y participó en Backdoor, reiteró la fortuna de alejarse de la muerte.
“Es privilegio librarte y hablar con tus seres queridos de qué quieres que suceda cuando ya no estés. Lo he hablado con ellos. Tengo cuatro hijos, el menor es Leonardo, cuando me iba a morir, le dije ‘ya hablé con tus hermanos y me dijeron que me ya me voy, así que quiero que hables con
Jesús’. Me dijo que sí. Le volví a comentar a los dos días que sus hermanos ya habían platicado y que quería que hablara con él.
“Un día llegó muy serio para preguntarme si quería que hablara con el Altísimo, y le dije ‘no seas burro, con Jesús Ochoa, el de la ANDA, para que te diga si me van a enterrar o cremar, porque a mí me da lo mismo y quiero que tus hermanos y tú le digan que lo que sea mejor para la ANDA, porque a mí no me importa’. Jesús Ochoa estaba trabajando y se lo platicaron, se atacaba de risa. Ahora le digo el altísimo, aunque ahora ya no está en la ANDA”, concluyó.
El dato
Defendiendo al cavernícola
- A partir del 5 de enero, 2023. Jueves 20:00 horas.
- Teatro Ignacio López Tarso en el Centro Cultural San Ángel. Revolución 1500, esquina Madero, San Ángel.
