Dulces sueños, mamá: Espeluznante horror austriaco que agobia y sorprende

La cinta austriaca es una apuesta que, edificando tensión y evitando efectismos baratos, asusta, incomoda e inmuta

Por: Garuyo

Una de las mejores cintas de horror del año.
Una de las mejores cintas de horror del año.
CIUDAD DE MÉXICO.  

Mientras los gringos siguen asumiendo que cine de horror es sinónimo de películas found footage insultantemente estúpidas, los austriacos toman por sorpresa a los entusiastas del género con esta apuesta que, edificando tensión y evitando efectismos baratos, asusta, incomoda e inmuta.

Apuesta que, por cierto, representará a Austria en la próxima edición de los Premios de la Academia.   Elias y Lukas son unos gemelos que viven únicamente con su madre, una mujer neurótica que acaba de someterse a una cirugía de rostro. Aun con vendajes y recuperándose del proceso quirúrgico, la mamá comienza a demostrar un comportamiento cada vez más errático y violento hacia los niños.   Los gemelos empiezan a sospechar que la persona con la que están compartiendo techo tal vez no sea su madre y planean una serie de acciones, varias de ellas desconcertantes, para llegar a la verdad. Pero absolutamente nada es lo que aparenta en esta historia inquietante e imposible de anticipar.   Dulces sueños, mamá construye su premisa a partir de diversos miedos primarios que han de marcar la conducta de cualquier individuo. Figura maternal, aislamiento, escapismo, maltrato infantil, insectos, abandono y pérdida (figurada) de seres queridos, sirven para anclar al espectador en una posición que le sea familiar.  
  Los horrores de la película son tangibles y próximos, y es ahí donde yace su principal acierto.   El agobio marca el flujo de la trama. A este filme no le interesa utilizar recursos banales como los jump scares; le basta -por poner un ejemplo burdo- colocar a cuadro a un tierno minino y contraponerlo con la amenaza que supone la madre, de forma que las sensaciones de la audiencia se vean encontradas.   Y justo cuando creemos saber cuál será el próximo movimiento, la película voltea el tablero, evitando que salgamos del juego mental que plantea.  
  Con elementos variados que beben del horror psicológico y hasta del torture porn, Dulces sueños, mamá se erige como un trabajo de manufactura ejemplar y obligado para apasionados del buen cine de género.   Demuestra que sangre, dolor (físico y mental) y horror, aguardan en las experiencias traumáticas que brotan en la intimidad del hogar.  
  • Calificación: 9.0/10

  • Dulces sueños, mamá (Ich seh, Ich seh)
  • País: Austria
  • Año: 2014
  • Dirección: Veronika Franz y Severin Fiala
  • Guion: Veronika Franz y Severin Fiala
  • Elenco: Susanne Wuest, Elias Schwarz y Lukas Schwarz
 

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