No al crimen de mujeres: Jöel Dicker

El escritor suizo cierra una trilogía en la que los personajes femeninos son víctimas, con lo que invita a reflexionar

Nola es asesinada violentamente en La verdad sobre el caso Harry Quebert, la novela del suizo Joël Dicker (1985) que, a diez años de su publicación, se ha convertido en un fenómeno literario global, hoy traducida a 42 idiomas y con más de 15 millones de lectores. Y Alaska, en su obra más reciente, El caso Alaska Sanders, aparece muerta el 3 de abril de 1999 al borde del lago de Mount Pleasant (New Hampshire), con un mensaje en el bolsillo del pantalón, que es la clave de la nueva investigación.

En rueda de prensa para presentar el título que cierra su famosa trilogía policiaca, incluida El libro de los Baltimore, el ganador del Premio Goncourt des Lycéens afirmó ayer que no es algo anecdótico que las mujeres sean víctimas en sus novelas.

“Todos los días, en Europa y América Latina, mueren mujeres cada minuto y la literatura refleja la realidad; es una situación insoportable, y escribo esto como una forma de expresar inconformidad.

“Creo que uno debe mantener una llamada a la reflexión, busco que el lector se cuestione, esa es la fuerza de la literatura; ésta es un lugar donde podemos conversar con nosotros mismos, mantener un diálogo íntimo, ahí es donde surge la concientización”, señaló.

El narrador agregó que le gusta dar vida a personajes femeninos porque representan un gran desafío.

“Me fascinan las mujeres porque son más fuertes, más determinadas, van más lejos. No es fácil crear un personaje femenino.

“Las mujeres son seres más fuertes que los hombres, seguramente porque ellas tienen que batallar más para labrarse un porvenir. Hemos llegado a la Luna, a Marte, tenemos cosas tecnológicas alucinantes; pero las mujeres siguen cobrando menos que los hombres por un trabajo igual”, lamentó.

El autor de Los últimos días de nuestros padres, La desaparición de Stephanie Mailer y El enigma de la habitación 622 añadió que el nombre de Alaska le agradó porque es totalmente diferente y atrae la atención.

“Tiene una parte atractiva, salvaje, se conoce poco de este país, es misterioso. Es un territorio que me ha fascinado desde la infancia”.

Confesó que la novela policiaca es difícil, pero que le gusta explorarla por la fuerza que tiene. “Es el género que ofrece el mayor espectro de posibilidades narrativas y argumentativas de los personajes. En una novela policiaca podemos hacer lo que nos dé la gana, no hay límites”.

Dicker aclaró que, por el momento, no piensa regresar a su personaje Marcus Goldman, protagonista de la trilogía; pero que tampoco puede prometer que no lo hará en algunos años, pues nadie sabe qué pasa con la inspiración.