Los trucos que las carnicerías y pollerías emplean para cobrarte más, esto debes cuidar

Descubre los trucos más comunes que usan carnicerías y pollerías para cobrarte de más. Aprende qué revisar y cómo proteger tu bolsillo.

thumb
Los trucos que las carnicerías y pollerías emplean para cobrarte más, esto debes cuidar

Comprar carne o pollo es una actividad cotidiana para muchas personas, pero pocos se detienen a observar cómo se realiza el proceso de venta en carnicerías y pollerías. Algunos establecimientos aplican estrategias poco éticas para inflar el precio del producto sin que el consumidor lo note.

Desde cobrar por el empaque hasta ofrecer cortes "premium" sin justificación, estos trucos pueden afectar tu bolsillo. Conoce cuáles son los métodos más comunes que emplean para cobrarte de más y qué puedes hacer para evitar caer en estas prácticas.

Trucos de las carnicerías para que pagues más

Conoce o que emplean carnicerías, pollerías, pescaderías y todos esos establecimientos con venta de carne, estos trucos son lo que hacen que pagues más por menos producto:

  • Te cobran por el empaque o hielo sin avisarte: una práctica frecuente es incluir el peso del empaque o el hielo en la báscula al momento de pesar el producto. Esto sucede principalmente en pollerías, donde se utiliza hielo para conservar la frescura del pollo.

El problema surge cuando ese hielo no se descuenta del peso neto, haciendo que pagues más por un producto que en realidad pesa menos.

También se ha reportado que algunas carnicerías colocan la carne directamente sobre charolas gruesas de unicel o en bolsas pesadas antes de pesarla, lo que incrementa el peso total.

  • Te venden carne con más hueso o grasa de lo normal: otra táctica común es ofrecer piezas con un exceso evidente de hueso, grasa o incluso piel, lo cual incrementa el peso y, por ende, el precio. Esto es frecuente en cortes como costillas, piernas, chuletas o piezas de pollo enteras.

Algunos carniceros no eliminan la grasa excedente o la piel para incrementar el peso final. Incluso pueden ofrecer carne molida con un alto contenido de grasa sin advertirlo, presentándola como carne de primera.

  • Te pesan el producto con guantes mojados o la charola: un truco sutil, pero efectivo, es pesar la carne o el pollo mientras el carnicero o pollero usa guantes mojados o coloca el producto en una charola húmeda.

La humedad, aunque ligera, puede aumentar el peso en algunos gramos, y esto sumado a varias compras representa un gasto innecesario.

Este truco pasa desapercibido porque parece parte del proceso de manipulación del producto, pero puede sumarle entre 20 y 50 gramos más al total. Si consideramos el precio por kilo, el aumento se vuelve significativo.

  • Te ofrecen cortes “premium” a precios inflados: en algunas carnicerías y pollerías, los empleados pueden insistir en que lleves un corte "mejor" o "más fresco", que curiosamente siempre es más caro.

En realidad, puede tratarse del mismo tipo de carne que otra opción más barata, solo que bajo otro nombre o presentación. Un ejemplo es ofrecer bistec de res "selecto" que no tiene ninguna diferencia real con el bistec regular.

En el caso del pollo, pueden sugerir pechugas "sin antibióticos" sin contar con certificado que lo respalde.

Comprar carne o pollo no debería ser una experiencia de desconfianza, pero sí de atención. Algunos negocios buscan aumentar sus ganancias con prácticas que perjudican al consumidor, por eso es clave estar alerta y exigir un trato justo.

thumb
Los trucos que las carnicerías y pollerías emplean para cobrarte más, esto debes cuidar. FOTO: Canva

¿Cómo evitar que las carnicerías te cobren de más?

Ya sabes cuáles son los trucos que los establecimientos deshonestos pueden emplear, revisa estos aspectos y evita sufrir un robo:

  • Pide que pesen la carne o el pollo sin la charola ni bolsa.
  • Solicita que te muestren el peso del producto antes de empacarlo.
  • Si compras en lugares que usan hielo, pide que lo escurran bien antes de pesar.
  • Asegúrate de observar la báscula y verificar que el peso sea exclusivamente del producto. Si notas que no te permiten ver el proceso o lo hacen demasiado rápido, es una señal de alerta.
  • Pregunta si el precio incluye el retiro de grasa o piel.
  • Pide ver varias piezas antes de elegir la que comprarás.
  • Solicita cortes limpios o que te muestren el producto ya limpio antes de pesarlo.
  • Observa que el corte sea proporcional y que el color y textura sean adecuados. Evita piezas con exceso de partes no comestibles o con apariencia de haber sido modificadas para pesar más.
  • Pide que sequen la carne o pollo antes de ponerlo en la báscula.
  • Revisa que la charola esté seca o pide que pesen el producto directamente sobre una hoja de papel.
  • Observa si la báscula está limpia y seca.
  • La humedad visible o la presencia de líquidos en la charola o guantes debe levantar sospechas. Si te dicen que es "normal", puedes solicitar con respeto una forma de pesado más justa.
  • Infórmate sobre los tipos de cortes y sus precios promedio antes de comprar.
  • No te dejes presionar por recomendaciones que no entiendes o que no te explican bien.
  • Pregunta qué diferencia hay entre los cortes y si tienen alguna certificación o característica específica.
  • Evita aceptar recomendaciones sin antes ver el producto. A veces la diferencia de precio no está justificada. Puedes incluso revisar precios en supermercados para tener una base comparativa.

Todo esto lo puedes hacer en cualquier establecimiento con carnes de res, cerdo, pollo, pescados o mariscos. Checa bien tus productos antes de irte a casa.

thumb
Los trucos que las carnicerías y pollerías emplean para cobrarte más, esto debes cuidar. FOTO: Canva

Tips para comprar pollo

Al comprar pollo, considera estos consejos para no pagar de más:

  • Compara el precio de la pechuga en varios establecimientos y verifica si el costo corresponde a la presentación “sucia” o “limpia”. El valor suele depender también de la frescura del producto.
  • Si compras la pechuga en presentación “sucia”, solicita que te entreguen por separado los restos o partes retiradas, para que puedas pesarla tú mismo en casa y confirmar que recibiste el peso correcto.
  • Lo ideal es pedir la pechuga entera, ya que es más económica, y hacer la limpieza en casa. Las partes que retires pueden servirte para preparar un caldo concentrado que aproveches en distintas comidas.

Observar cómo se pesa el producto, conocer los cortes y sus precios, así como estar consciente de lo que estás pagando, puede hacer una gran diferencia en tu economía familiar.

thumb
Los trucos que las carnicerías y pollerías emplean para cobrarte más, esto debes cuidar. FOTO: Canva

La próxima vez que vayas a la carnicería o pollería, no dudes en preguntar, observar y exigir transparencia. Así, no solo protegerás tu bolsillo, sino que contribuirás a fomentar una cultura de consumo más consciente y responsable.

No te pierdas este video: