Arte y color sin dañar el entorno en la Cumbre Imagen23 BBVA. Sostenibilidad
El artista plástico Edgar Rojas Pérez, quien presentará su pieza Polución por Plata, hace una dura crítica a la industria minera y sus formas de trabajo

El pintor queretano Edgar Rojas Pérez dice estar convencido de que el arte debe ser utilizado para recuperar los colores de nuestros pueblos originarios y la alegría, pero también debe ser un agente de cambio social en beneficio de las comunidades, y del cuidado de la naturaleza.
En entrevista con Grupo Imagen, señaló que la pintura puede ayudar a la sustentabilidad, con la creación de insumos que pueden provenir de lienzos producidos con plástico reciclado, y que el pintor puede crear sus propios pigmentos a través de carbones y minerales.
“Todo el material con el que está hecha esta pieza —dice al mostrar su obra Polución por Plata— es de material sustentable, las placas sobre las que pinté se parecen a lienzos, están hechas de plástico reciclado, lo mismo que el marco con el que está enmarcada la pieza.
“Descubrí que en México tenemos una tradición muy antigua, prehispánica, donde cada quien hace sus pigmentos. Tomando algunos talleres y leyendo he descubierto que puedes hacer tus propios materiales y eso lo he incorporado a mi obra”.
Rojas Pérez exhibirá su pieza Polución por Plata durante la Cumbre Imagen23 BBVA. Sostenibilidad, en la cual hace una dura crítica a la contaminación que provoca la actividad minera en nuestro país.
“Lo que trata de representar en esta pieza es una crítica a la minería. Esta industria es de las más contaminantes.
“Los químicos que se utilizan para extraer el oro y la plata de los minerales y separarlo es muy dañina para el medio ambiente ya que no sólo contaminan la tierra, sino también el agua; además, las empresas mineras desplazan a la gente de sus hábitats. Es un tema que pareciera que está oculto en México”.
A lo largo de más de 15 años en las artes, particularmente en el diseño y en la pintura, Edgar Rojas Pérez ha buscado transformar con sus pinturas, pero también llevar a otros países los colores, la alegría y el arte de México.
“A mí me gusta mucho el arte que se hace en Oaxaca. Los colores muy brillantes y las imágenes no tan pulidas: el arte oaxaqueño como lo que hacía Rufino Tamayo”, señaló.
El artista define su trabajo como libre e ingenuo, pero con innovación y convicción, pues plasma figuras que reflejan parte de su personalidad, pero también presentan un contenido social para cuidar y mantener el bien común: nuestras comunidades, tradiciones y el ecosistema.