Vinte impulsa eficiencia hídrica en viviendas

Con miles de viviendas certificadas y una visión de largo plazo, Grupo Vinte redefine la industria inmobiliaria en México al colocar la sustentabilidad y el agua en el centro del desarrollo urbano.

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Vinte

La vivienda ya no puede entenderse únicamente como un espacio físico. Hoy, construir casas implica asumir una responsabilidad ambiental, social y urbana. En ese terreno, Grupo Vinte se ha posicionado como un actor clave en México y un referente internacional, al integrar la sustentabilidad como eje estructural de su modelo de negocio y no como un valor accesorio.

Con más de 27 mil viviendas certificadas bajo el estándar EDGE, Vinte se ha consolidado como la desarrolladora que más vivienda construye en el país y, al mismo tiempo, como una de las más avanzadas en eficiencia hídrica. 

Sus proyectos registran ahorros de hasta 48% en el consumo de agua potable y logran reincorporar alrededor del 35% del volumen extraído para uso humano, cifras que colocan a la compañía muy por encima del promedio de la industria.

El agua como eje del desarrollo urbano

En un contexto de estrés hídrico creciente, la estrategia de Vinte parte desde el análisis. Cada uno de sus desarrollos habitacionales inicia con estudios hidrológicos específicos de la zona, lo que permite diseñar proyectos alineados a las condiciones naturales del entorno. 

A partir de ahí, se integran áreas de absorción, sistemas de captación y conducción de agua pluvial, así como mecanismos de reincorporación del recurso.

En algunos complejos, incluso, se han instalado plantas de tratamiento de aguas residuales que permiten cerrar el ciclo del agua dentro de la comunidad. Todo este proceso se realiza bajo los lineamientos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), reforzando un modelo que no solo cumple con la regulación, sino que busca anticiparse a los retos futuros.

La meta trazada por la empresa entre 2026 y 2030 es ambiciosa: lograr un ahorro acumulado de seis millones de metros cúbicos de agua en sus desarrollos. Un objetivo que refleja una visión de largo plazo y una comprensión profunda del impacto que la industria inmobiliaria tiene sobre los recursos naturales.

Certificación, innovación y visión social

Uno de los pilares que respalda esta estrategia es la certificación EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies), promovida por el Banco Mundial a través de la Corporación Financiera Internacional (IFC). Este estándar evalúa el desempeño energético y el consumo de agua de las edificaciones, incentivando prácticas de construcción más eficientes y responsables.

Para Vinte, EDGE no es solo un distintivo técnico, sino una herramienta que permite materializar su compromiso con la mitigación del cambio climático. “Representa un alto impacto para reducir el cambio climático y un hito para una industria con una importante huella ambiental”, ha señalado Sergio Leal Aguirre, presidente del Consejo de Grupo Vinte.

Desde su fundación en 2001, la compañía nació con una premisa clara: construir comunidad. Sus proyectos están alineados con los principios de vivienda adecuada definidos por ONU Hábitat, integrando sostenibilidad, innovación y un fuerte enfoque de impacto social. 

Esta visión ha permitido a Vinte evolucionar de un desarrollador tradicional a un actor que incide directamente en la forma en que se planean y habitan las ciudades.

En un país donde el crecimiento urbano exige soluciones responsables, el modelo de Vinte marca una ruta posible: construir más vivienda, sí, pero hacerlo con conciencia ambiental, visión social y estándares globales.