¿Eran vistos como brujos? La razón histórica tras el mito de la mala suerte en los pelirrojos
El origen del mito de los pelirrojos se remonta a supersticiones de hace siglos.

Tener el cabello rojo es una característica poco común que durante siglos estuvo rodeada de supersticiones.
Los pelirrojos llegaron a ser relacionados con la mala suerte, la brujería y hasta la traición, ideas que sobrevivieron durante generaciones, aunque no existe ninguna relación real entre este color de cabello y esos atributos.
¿De dónde viene la creencia de que los pelirrojos dan mala suerte?
No existe un momento concreto en el que comenzara la superstición. Las ideas negativas alrededor del cabello rojo aparecieron en distintos lugares y épocas, por lo que su origen no puede atribuirse a una sola historia.
Una de las razones que pudo alimentar estos prejuicios es que ser pelirrojo es poco común.
De acuerdo con estimaciones citadas por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, entre el 1 y 2 % de la población mundial tiene este color de cabello natural.
Su presencia es mayor en algunas zonas del norte y oeste de Europa. Irlanda y Escocia suelen estar entre los territorios más relacionados con este rasgo, aunque tener cabello rojo no es exclusivo de estas regiones.
La genética detrás de este color también ayuda a explicar su poca frecuencia. El cabello rojo está relacionado principalmente con variantes del gen MC1R, aunque su herencia es más compleja que atribuirla a un solo gen.
Sin conocer esa explicación genética, durante siglos las diferencias físicas podían recibir interpretaciones basadas en creencias religiosas, historias populares o supersticiones.

¿Los romanos creían que los pelirrojos daban mala suerte?
Una explicación muy difundida asegura que el rechazo comenzó con los romanos y sus enfrentamientos contra pueblos del norte de Europa, donde podían encontrarse personas pelirrojas.
Los romanos tuvieron numerosos conflictos con pueblos como los galos y los celtas. También existen textos antiguos que mencionan características físicas de diferentes poblaciones, incluido el color del cabello.
Sin embargo, afirmar que los romanos inventaron el mito de que los pelirrojos daban mala suerte para justificar derrotas militares va más allá de la evidencia histórica disponible.
En Roma, además, Marte era el dios relacionado con la guerra, pero eso no basta para establecer que existiera una creencia romana generalizada de que ser pelirrojo era señal de mala suerte.
La historia del prejuicio resulta más complicada y se fue formando con diferentes ideas que aparecieron y cambiaron con el paso de los siglos.

Judas y el cabello rojo
Una de las asociaciones históricas más conocidas apareció dentro del arte cristiano.
Aunque la Biblia no dice que Judas Iscariote fuera pelirrojo, algunos artistas comenzaron a representarlo con cabello o barba rojizos. La imagen ayudaba a diferenciar al personaje responsable de traicionar a Jesús.
El recurso puede encontrarse en diferentes obras medievales y posteriores, aunque tampoco fue una regla. Existen numerosas representaciones de Judas con otros colores de cabello.
Aun así, la imagen del Judas pelirrojo terminó relacionando este rasgo físico con características negativas como la traición y el engaño.
La asociación llegó incluso al lenguaje. En diferentes lugares de Europa surgieron expresiones y referencias culturales en las que el cabello rojo aparecía ligado a la desconfianza.

¿Los pelirrojos eran considerados brujos en la Edad Media?
Otra historia repetida asegura que durante la Edad Media bastaba con tener cabello rojo para ser considerado brujo o bruja y terminar perseguido por la Inquisición.
Las persecuciones por brujería sí estuvieron acompañadas de supersticiones sobre el aspecto físico, marcas corporales y supuestas señales que permitían identificar a una persona relacionada con el demonio.
Sin embargo, no hay suficiente evidencia para afirmar que los pelirrojos fueran perseguidos de forma generalizada únicamente por el color de su cabello.
Además, las grandes cazas de brujas europeas se desarrollaron principalmente durante la Edad Moderna y no exclusivamente durante la Edad Media, como suele repetirse al contar esta historia.
El cabello rojo sí terminó formando parte de diferentes relatos relacionados con personajes sobrenaturales. Dependiendo del lugar y la época, podía aparecer asociado con brujas, seres mágicos e incluso vampiros.
