Conagua rechaza que existan descargas de aguas negras de cárcamos a Presa Valle de Bravo
La comisión va por las descargas ilegales de particulares, fraccionamientos, clubes náuticos o del propio ayuntamiento.

Tras recorridos realizados por personal técnico, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), rechazó que existan descargas de aguas negras hacia la Presa Miguel Alemán, provenientes de los cárcamos de bombeo de la Planta de Tratamiento de Valle de Bravo (El Arco), en el Estado de México.
En entrevista con Excélsior, la directora general del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), Citlalli Peraza Camacho, aseguró que “los seis cárcamos están funcionando correctamente, de acuerdo a las normas”, “no hay descargas de la planta hacia la presa, ni de los cárcamos hacia la presa”.

Destacó que el único problema registrado por la Conagua ocurrió a finales del mes de abril, por una falla eléctrica en el sistema de lodos de la Planta de Tratamiento de El Arco - que envía el agua al río Amanalco y de ahí a la Presa Valle de Bravo -, pero no era “agua cruda”, porque ya llevaba un proceso de desinfección con gas cloro para destruir microorganismos patógenos y un proceso biológico para remover materia orgánica.
Explicó que lo que pudo haber pasado “en este caso aislado”, es que el agua no se viera completamente clara, al no funcionar correctamente el sistema de lodos.
“En este momento, lo que yo te puedo confirmar es que la planta está operando correctamente. Estuvimos como Conagua investigando puntualmente a qué se debía este tema y coincide con esa falla eléctrica”, aseveró la ingeniera Citlalli Peraza Camacho.

Antecedente
Excélsior dio a conocer el pasado 16 de junio, que, de acuerdo a denuncias de organizaciones de la sociedad civil, existían grandes descargas de aguas negras desde los cárcamos de bombeo hacia la Presa Valle de Bravo, con “escurrimientos y evidencias visibles de contaminación”, por el rumbo de la Capitanía de Puerto y las zonas de San Gaspar, El Coporito, Bugambilias Scota y La Balsa.

Guillermo Merino de Villasante, coordinador general de Voz de la Naturaleza Valle de Bravo A.C., advirtió que la problemática no era consecuencia de un fenómeno natural, “sino del deterioro y la insuficiente operación de la infraestructura encargada de recolectar, conducir y tratar las aguas negras generadas en el municipio”.
Una semana después, el 22 de junio, el propio gobierno municipal de Valle de Bravo publicó en sus redes sociales que “los cárcamos de aguas residuales, cuya operación corresponde a Conagua”, se mantenían fuera de funcionamiento.
Aseguró que la falta de operación de esta infraestructura, que conduce las aguas negras a la Planta de Tratamiento de El Arco, generaba afectaciones en el sistema de saneamiento y representaba un riesgo para la preservación de la Presa Valle de Bravo, uno de los cuerpos de agua más importantes del Estado de México.
“El Ayuntamiento y OPDAPAS (Organismo Público Descentralizado para la Prestación de los Servicios de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento), han realizado las gestiones correspondientes, a la espera de una pronta atención a esta situación”, indicó.
Procesos administrativos

La titular del OCAVM, Citlalli Peraza Camacho, informó que posiblemente las manchas negras reportadas el mes pasado en la Presa Valle de Bravo, se debieron a descargas irregulares de aguas residuales de particulares, fraccionamientos, clubes náuticos o del propio Ayuntamiento.
Reveló que entre 2021 y 2024, la Conagua realizó 19 visitas de inspección, que derivaron en 12 procedimientos administrativos con sanciones económicas, que en conjunto sumaron más de un millón 200 mil pesos.
Detalló que una de estas descargas irregulares pertenecía al gobierno municipal de Valle de Bravo, al OPDAPAS, ubicada muy cerca del cárcamo de bombeo número 2, que funcionaba día y noche, debido a que el Ayuntamiento no se da abasto, “porque permitió un crecimiento exponencial de la población y no ha mejorado su infraestructura”.
Subrayó que, para atender esta situación, se realizan actualmente recorridos para detectar descargas irregulares en el sitio, con el fin de programar nuevas visitas de inspección.