Mundial 2026: Así se construyó el LEGO de Lionel Messi, una figura para fans del astro argentino
Ahora puedes tener una pequeña escala con bricks de Lionel Messi gracias al diseño de Samuel Johnson, quien platicó a Excélsior el alcance y las ideas para levantar el monumento del astro argentino

Hubo un tiempo en que LEGO parecía tener un público perfectamente definido: los niños.
Sin embargo, durante los últimos años la marca descubrió que una parte importante de sus consumidores había crecido sin abandonar por completo el interés por construir. Lo que comenzó como un fenómeno aislado terminó convirtiéndose en una de las transformaciones más importantes para la compañía, que pasó de vender juguetes a desarrollar experiencias ligadas a las pasiones de millones de adultos alrededor del mundo.
Los adultos tienen una gran pasión por distintas cosas. Puede ser el espacio, puede ser la música, puede ser el futbol. Lo que hacemos es encontrar esas pasiones y transformarlas en experiencias de construcción que les permitan interactuar con ellas de una manera distinta”, explicó Samuel Johnson, diseñador de LEGO, a Excélsior.
Ese cambio modificó la forma en que la empresa concibe nuevos productos. En lugar de preguntarse únicamente qué podía resultar atractivo para un niño, comenzó a observar comunidades enteras de aficionados. Los fanáticos de la exploración espacial, los seguidores de la Fórmula 1, los amantes del cine y los coleccionistas se convirtieron en un público tan importante como las nuevas generaciones.
“Ya no se trata sólo de construir algo bonito. Muchas personas quieren sentirse más cerca de aquello que les apasiona. Si eres fanático de cualquier franquicia, marca o deporte, quieres construir algo relacionado con eso para crear una conexión diferente”, señaló.

En ese proceso, el futbol apareció como una de las oportunidades más atractivas para la marca. Pocas disciplinas poseen una capacidad semejante para movilizar emociones, generar identidad y conectar a personas de distintas generaciones. Pero entrar a ese universo también implicaba una decisión compleja: encontrar figuras capaces de representar un fenómeno mundial. Ahí entró la elección de Lionel Messi, que respondía no sólo a sus logros deportivos, sino al reconocimiento casi inmediato que genera su imagen en cualquier rincón del planeta, incluso entre quienes no son fanáticos del balompié.
“Messi es una figura conocida por muchísimas personas. Incluso alguien que no sigue el futbol puede reconocerlo. Eso lo convierte en un personaje muy interesante cuando buscas crear una experiencia para aficionados de distintas edades y lugares”, comentó Johnson
Convertir a una persona real en una figura de LEGO implica desafíos muy distintos a los que enfrenta un diseñador cuando trabaja con personajes de ficción. El objetivo no consiste únicamente en reproducir rasgos físicos, sino en capturar elementos que permitan identificar al personaje a primera vista.
“Cuando trabajamos en una figura como Messi tenemos que encontrar qué elementos la hacen única. No es solamente reproducir un rostro. Son detalles de expresión, postura y personalidad que permitan que alguien la vea y diga inmediatamente: ‘Ése es Messi’”, explicó.
El crecimiento del mercado de coleccionistas coincidió con una época en la que muchas personas comenzaron a buscar actividades alejadas del consumo constante de contenido digital. Mientras gran parte del entretenimiento se trasladaba a las pantallas, los hobbies manuales recuperaron espacio entre quienes buscaban experiencias más pausadas y tangibles.

“Muchas personas pasan gran parte del día frente a una computadora o un teléfono. Construir algo con las manos te obliga a enfocarte en una sola cosa. Hay quienes encuentran eso relajante y quienes simplemente disfrutan tener un momento lejos de las pantallas”, dijo.
La pandemia aceleró parte de ese fenómeno. Durante los periodos de confinamiento, miles de personas retomaron actividades que requerían tiempo, concentración y participación activa. Para compañías como LEGO, aquello confirmó que existía un público adulto dispuesto a invertir horas en experiencias que no estuvieran vinculadas con la inmediatez de internet.
“Vimos que muchas personas redescubrieron el placer de construir. Algunos regresaron porque recordaban haber jugado cuando eran niños y otros llegaron por primera vez a través de temas que les apasionaban. Lo interesante es que la comunidad siguió creciendo”, recordó.
La consecuencia fue la aparición de un consumidor diferente. Ya no se trata únicamente de quien compra un producto terminado, sino de alguien que busca involucrarse en el proceso. La experiencia empieza al abrir la caja, continúa durante horas de construcción y concluye con un objeto que suele permanecer exhibido como parte de una colección personal. El valor ya no está solamente en el resultado, sino en el tiempo dedicado a construirlo.
Lo interesante es que vemos personas de todas las edades compartiendo esta experiencia. Algunos construyen solos, otros con amigos o familiares, pero todos encuentran una manera diferente de conectar con algo que les importa”, concluyó Johnson.
Los adultos no volvieron a jugar porque quisieran ser niños otra vez; volvieron porque encontraron una nueva forma de relacionarse con las pasiones que ya definían quiénes eran. Así lo entiende la marca de bricks.
Messi forma parte de la colección Leyenda del Mundial que LEGO implementó para este torneo, también con los modelos de Cristiano Ronaldo. El astro argentino tiene un modelo que cuenta con 958 bricks.