Conoce los detalles del histórico triunfo de Japón 4-0 sobre Túnez en el juego 1,000 en Mundiales
El conjunto nipón disfrutó en Monterrey de un triunfo que ya tiene un sitio especial en la historia dado que fue el 1000 en Mundiales



un duelo especial en monterrey
La fortuna quiso que el juego entre Túnez y Japón del Grupo F que se realizará en Monterrey sea el número 1,000 en la historia de los Mundiales. En esta edición, crecerá bastante el conteo de partidos con una competencia de 48 selecciones que contempla 104 partidos. El Estadio Monterrey tendrá un lleno que hará inolvidable este choque del Grupo F.
Japón se encuentra en la cima del Grupo F junto con Países Bajos, con la misma diferencia de goles de +4. El jueves 25 de junio se conocerá el destino del grupo cuando se realicen a la misma hora los duelos Japón vs. Suecia (tres puntos) y Países Bajos vs. Túnez (cero puntos).
La efectividad japonesa fue asombrosa, pues mandó a las redes cuatro de cinco remates al arco ante un rival que terminó sin disparo a meta. La posesión del balón también fue japonesa con 62 por ciento.
Japón sella una goleada que los confirma como un equipo con pegada para desafiar a las potencias. En el caso de Túnez, sufre su segunda goleada en Monterrey y se une a las escuadras de Haití y Turquía como las que están eliminadas del Mundial.

El juego 1,000 en la historia de los Mundiales dejará la estampa de un equipo japonés imperial.
Ellyes Skhiri sale por Rani Khedira y Ali Abdi deja su lugar por Elias Achouri.
Con su doblete, Ayase Ueda (minuto 31' y 83') se perfila para ser la figura del partido.
Ayase Ueda firma con un cabezazo bombeado una maravillosa jugada de toques y centro de los japoneses, que muestran una sincronía que debe hacer pensar a las potencias si se los llegan a topar en fases eliminatorias.

Por fin el arquero Zion Suzuki tuvo la oportunidad de tener acción en el complemento al salir por un centro al área sin peligro. Seguro estaba muy aburrido antes de esta acción.
Momento de pensar en el próximo juego. Sale Keito Nakamura por Yuito Suzuki.
Takehiro Tomiyasu es reemplazado por Ayumu Seko.
El sonido local confirmó que el juego 1,000 en la historia de los Mundiales contó con un lleno hasta las lámparas.

Los japoneses aprovechan el tiempo comercial y de hidratación para hacer movimientos. Entra Junnosuke Suzuki por Daichi Kamada y Ritsu Doan sale por Yukinari Sugawara.
El rubio Junya Ito marca el tercer tanto de la noche después de recibir un soberbio pase de Ayase Ueda, quien vio su movimiento por el centro del campo y le tocó bombeado para enfilarse al área y sentenciar abajo.

Sebastian Tounekti deja su sitio en el campo por Firas Chaouat.
Pues sí, el espectáculo que ha desaparecido en el campo, en el que no ha habido un remate entre los postes de ningún lado, se trasladó a las gradas donde, después de la ola, comenzó a entonarse el tradicional Cielito Lindo.
Ante la falta de emoción en el campo, los aficionados regios y foráneos se han dado a la labor de generar una ola que ya dio tres vueltas al Gigante de Acero.
Los samuráis azules ocupan todas las zonas del campo para mover el balón en busca de las rutas que los lleven al área rival. No lucen con la urgencia de hacer más goles, aumque los pueden necesitar por el tema de la diferencia de goles.

Mientras el partido ha perdido el vértigo que tuvo en la primera mitad, son las gradas del Estadio Monterrey las que dan el espectáculo con cánticos.

Para la reanudación del partido, los tunecinos cambiaron a Dylan Bronn por Amine Ben Hmida.
Los asiáticos controlan en estos primeros minutos del complemento. Tanaka estuvo cerca de hacer el tercer tanto con un disparo lejano rasante, que se fue a un lado de la puerta.
Los equipos han vuelto para terminar con este compromiso que ya tiene un sitio en la historia.
Los tantos de Daichi Kamada y de Ayase Ueda han reflejado en el marcador el claro dominio japonés, que ha realizado tres disparos a arco y a acaparado el 66 por ciento de la posesión. Los tunecinos no han hecho disparo a meta.
Momento de descanso. Japón ha dado una gran exhibición ante un rival como Túnez, que no ha inquietado la meta rival.

Los samuráis azules hilvanan varios pases que son acompañados con oles. Manejan con tranquilidad este juego 1,000 en la historia de los Mundiales.
Aparece la pizarra electrónica anunciando el tiempo de descuento para ir al descanso.
Aymen Dahmen debe emplearse a fondo para desviar el centro al área de Hiroki Ito, que no encontró la cabeza de un compañero para generar peligro.

El arquero Zion Suzuki ha tenido una velada tranquila en la que no ha sido exigido por los tunecinos.
Los samuráis azules descansan en bloque medio, parecen tomar aire después de los dos goles con los que controlan el partido.
Ayase Ueda se vistió de crack después de conducir por medio campo y al llegar al área saca un potente derechazo cruzado que se mete a las redes pegado al poste.

Por fin los tunecinos pueden tener un poco el balón, lo tocan en una zona que le permiten sus rivales. pero han podido bajar el ímpetu azul.
Aquí está la playera especial con el parche conmemorativo del partido 1000 en la historia de los Mundiales.

Se para el partido para que los jugadores se refresquen y se puedan comercializar los espacios de las transmisiones.
Cuando los nipones no tiene en esférico, la presión es brutal. Dos o tres jugadores salen en buca del tunecino que tenga el esférico y lo presionan y le cortan las líneas claras de pase adelante.
Impresiona la forma como el público en el estadio regio está volcado del lado de los samuráis azules. Celebran y se emocionan con todo.

Por fin pudieron alejar el balón de su campo y los tunecinos ejecutaron su primer tiro de esquina.
Hervé Renard luce inquieto en el banquillo, pues su equipo se ve muy superado en el campo.
El arquero Aymen Dahmen logró una magistral atajada que evitó que el balón rebasara toda la línea de gol. Los tunecinos ya no sienten lo duro, sino lo tupido.
Dylan Bronn logró una barrida providencial con la que evitó que Daichi Kamada lograra el segundo gol.
Apenas unos minutos y un gol en contra hizo que Hervé Renard pidiera a sus jugadores que bajaran y defendieran en bloque bajo.
Daichi Kamada abre el marcador con un remate dentro del área chica para celebrar el gol 2,826 en la historia de los Mundiales.

El zagero Ellyes Skhiri traba a Ayase Ueda dentro del área, pero no se marca falta y no entra el VAR a corregir a István Kovács.
Japón recibe la primera falta en medio campo. Los samuráis azules dominan.
Túnez hace el saque inicial del partido 1,000 en la historia de los Mundiales.
Faltan unos minutos para el arranque de este partido. Todos están en la ceremonia de los himnos nacionales. Primero se escucha el tunecino y luego el japonés.
Los equipos ya terminan sus ejercicios de calentamiento.


La importancia de este partido es tal que la princesa Hisako de Takamado de Japón viajó a Nuevo León, para presenciar el duelo en directo.

FIFA dispuso que tanto las selecciones de Túnez como de Japón llevaran distintivos especiales en sus playeras por motivo del juego 1,000 en las Copas del Mundo; igulamente el cuerpo arbitral usará una camisa diferente dada la relevancia de este partido.
El largo camino hacia el primer millar de juegos en Mundiales de futbol comenzó con la victoria de Francia 4-1 sobre México el 13 de julio de 1930 en Uruguay. En aquella primera edición, apenas hubo 18 partidos para definir al primer campeón, que fueron los anfitriones charrúas.
La noche del juego 1,000 en Mundiales seguramente sorprenderá más al entrenador francés Hervé Renard, quien tiene apenas unos días en el banquillo tunecido luego del despido de Sabri Lamouchi tras la goleada de 5-1 ante los suecos.
Miles de aficionados tunecinos y japoneses llegaron a la Sultana del Norte para seguir a sus selecciones y ser testigos de este encuentro que ya tiene un sitio especial en la historia.


Japón llega a Monterrey con un punto en la bolsa, luego de haber empatado 2-2 con Países Bajos en su presentación; Túnez se fue con una goleada de 5-1 ante Suecia.
Tunecinos y japoneses serán los encargados de enfrentarse en el duelo 1,000 en la historia de las Copas del Mundo, que se remontan a la edición de Uruguay 1930, cuando abrieron la historia franceses y mexicanos. Los samuraís azules ya dieron a conocer el 11 con el que afrontarán este duelo.