La violencia que no deja moretones: Lucía Solla lleva el maltrato psicológico a la literatura

En "Comerás flores", la escritora española explora las formas sutiles de la violencia de pareja y advierte que el maltrato psicológico suele pasar inadvertido al confundirse con el amor.

En "Comerás flores" Lucía Solla confecciona una estructura literaria y un ritmo para provocar en el lector una sensación de angustia.
En "Comerás flores" Lucía Solla confecciona una estructura literaria y un ritmo para provocar en el lector una sensación de angustia.Foto: Cortesía Libros del Asteroide.

“El maltrato físico hacia la mujer es muy común, por desgracia, en las relaciones de pareja; pero el maltrato psicológico es todavía más, sólo que no se le da importancia”, afirma la escritora española Lucía Solla Sobral (1989).

Muchas veces, el maltrato psicológico es como la antesala del físico; pero, aunque no se llegue a lo físico, hay un porcentaje altísimo de mujeres que lo padecen. Se piensa que, si no hay golpes, no pasa nada”, comenta en entrevista desde Oviedo.

La novela de Lucía Solla narra la historia de Marina y Jaime. Ella tiene 24 años y acaba de perder a su padre; él es un hombre separado que tiene una hija y es 20 años mayor que Marina.
La novela de Lucía Solla narra la historia de Marina y Jaime. Ella tiene 24 años y acaba de perder a su padre; él es un hombre separado que tiene una hija y es 20 años mayor que Marina.Foto: Cortesía Libros del Asteroide.

“Se aborda poco. Los estudiosos se interesan más por la violencia física; quizá porque es más atractiva visualmente, es más morbosa o porque hay desconocimiento. Incluso, entre nosotras mismas hablamos poco del maltrato psicológico; pues es difícil identificarlo, se puede confundir con amor”, agrega.

Preocupada por este flagelo social, la narradora recrea el tema en su primera novela, Comerás flores (Libros del Asteroide), que ha despertado un gran interés en los lectores, convirtiéndose en un éxito de ventas con 20 reimpresiones a un año de su publicación.

Sólo hablando del maltrato psicológico en novelas, ensayos, poesía, películas, nos daremos cuenta de su importancia. Es más fácil digerirlo a través del entretenimiento que de artículos académicos o ponencias, porque son menos accesibles”, señala.

La coordinadora del Club de las Letras Salvajes advierte que este maltrato no sólo proviene de la pareja

En la novela, Marina es una joven con educación, con trabajo y una estructura familiar.
En la novela, Marina es una joven con educación, con trabajo y una estructura familiar.Foto: Cortesía Libros del Asteroide.

La gente que me escribe, la mayoría mujeres, me cuenta sus experiencias de pareja; pero también hay personas que son víctimas de sus padres, sus jefes, un compañero, un amigo o amiga. Se puede dar en cualquier tipo de vínculo”.

Indica que lo más triste es que “la casa que debería ser el refugio, en la novela se convierte en la cueva del lobo. El sitio donde quiere sentirse segura la protagonista es donde le hacen más daño”.

Comerás flores narra la historia de Marina y Jaime. Ella es una chica de 24 años, recién graduada, vegana, que acaba de perder a su padre y cree que el amor romántico solucionará sus problemas. Él es un hombre separado, 20 años mayor que ella, con una hija y con una posición económica estable.

Empecé dibujando a Marina. Quería que fuera una joven con educación, con trabajo y una estructura familiar. Porque esperamos que una superviviente de malos tratos sea una mujer aislada, sin recursos ni información; pero puede ser cualquiera. Marina puede ser alguna de nosotras o de nuestras amigas”, agrega.

Lucía Solla propone la amistad y los cuidados como tabla de salvación. En el largo y doloroso proceso que vive Marina para darse cuenta de que su pareja la manipula, juegan un papel vital dos amigas: Diana, de la que se aísla, pero la anima en sus recuerdos, y su perrita Frida, que da señales de estrés ante la situación que ella atraviesa.

“Es muy importante tener una red de apoyo, amigas, vecinas o la familia, porque el primer paso del manipulador es aislar a la víctima para que sea más vulnerable y resulte más difícil salir de esa relación”, concluye.

“Es muy importante tener una red de apoyo, amigas, vecinas o la familia, porque el primer paso del manipulador es aislar a la víctima para que sea más vulnerable y resulte más difícil salir de esa relación”, concluye.

La autora confeccionó una estructura literaria y un ritmo para provocar en el lector una sensación de asfixia.