Salman Rushdie, entre la paz y la ira; ficciones de los últimos días

El escritor indobritánico regresa al género breve con La penúltima hora, que reúne cinco relatos en los que explora cómo los artistas abordan el acto final

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Salman Rushdie vuelve al cuento con un libro que retrata los últimos días de los artistas.Especial

La libertad, la censura, la mortalidad y el poder del arte son algunos de los temas que explora el escritor indobritánico Salman Rushdie (Bombay, 1947) en su más reciente libro, La penúltima hora, volumen con cinco relatos que revelan su retorno al género compacto, tras publicar Cuchillo, sus memorias sobre el atentado que sufrió en Chautauqua, Nueva York, en 2022.

Para este libro —que incluye cuentos como En el sur, Finado, Oklahoma, El anciano en el palacio y La intérprete de Kahani—, a Rushdie le ha interesado explorar cómo es que artistas y escritores enfrentan los últimos momentos de su vida y de su creación artística, tal como se puede advertir en la obra artística de Rembrandt y Picasso.

“Me interesa cómo se responde a ese acto final y cómo lo abordan; porque se dice que (el creador) puede responder con serenidad o ira…, aunque no creo que tenga que ser una u otra, sino ambas cosas; es decir, el martes puedes estar molesto y el jueves sentir paz, y me parece interesante entender esa complejidad de cómo los seres humanos abordan ese acto final”, aseguró el también autor de Los versos satánicos, Quijote e Hijos de la medianoche.

Por ejemplo, añadió, durante mucho tiempo, el estilo final de Picasso se consideró inferior al de sus inicios. “Pero con los años podemos ver que su estilo final es relevante porque tiene fluidez y un gran dominio del estilo”.

Rushdie también refirió la obra de Goya y aseguró que para uno de los relatos de este libro fue una inspiración. “Cuando estuve la última vez en Madrid, visité el Museo del Prado; y, al estar delante de las últimas pinturas de Goya, sus pinturas negras, pensaba en sus circunstancias, en cómo vivía cuando las hizo y cuando salió de la corte debido a un cambio totalitario.

“Así que hay una manera en la que esos últimos momentos de Goya tienen cierta resonancia contemporánea, porque se parecen mucho al mundo en el que vivimos ahora o, por lo menos, a una versión de él que entró de manera natural en uno de los relatos”, subrayó.

En aquella misma visita al museo, el autor visitó la sala de (Hieronymus) Bosch, donde se detuvo en El Jardín de las Delicias, pieza que le parece “una maravilla absoluta”.

“Pero también había un cuadro pequeñito, que es La extracción de la piedra de la locura, el cual tuvo un efecto profundo en mí para estos relatos, porque no pensé en la locura como algo físico”, explicó.

Rushdie también reveló que uno de los cuentos de la antología sostiene una relación directa con Hijos de la medianoche.

“A veces, cuando empiezo a trabajar en una historia, es importante para mí saber dónde sucede. Esta pregunta siempre ha estado en el centro de mi proceso literario y hasta que sé exactamente dónde se sitúa la historia, no puedo empezar a trabajar en ella.

“En este caso, quería escribir sobre el poder del arte representado en esta historia a través del poder de la música para inspirar y cambiar el mundo; y también quería hacer una sátira de los superricos en la India, lo cual es bastante fácil y me sigue siendo divertido hacerlo, pero la manera en que esto se conformó fue en ese lugar que es el que más conozco (en la India), que es el vecindario en el que crecí. Entonces fue como volver al mundo de Hijos de la medianoche, pero en otra época, en otro momento”, dijo.

Por último, el también autor de Furia y Shalimar el payaso habló sobre la preocupación que siente en torno a la situación migratoria y el ánimo expansionista de Donald Trump, presidente de EU.

“Todo mundo está preocupado y, habiendo dicho esto, hay poco qué añadir. Estamos en un momento muy oscuro en la vida pública estadunidense y, como lo vemos, con esta discusión de Groenlandia y Canadá, se está convirtiendo en un momento oscuro, no sólo para Estados Unidos”.

Además, cuestionó que en algunos lugares de EU se intente prohibir la lectura de libros como Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez; Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain, y Matar un ruiseñor, de Harper Lee.

“Creo que el crecimiento de la censura en EU es un problema muy grande. En primer lugar, es un crimen contra la Primera Enmienda, lo cual va en contra de la libertad de expresión… Además, son libros que las personas jóvenes deberían estar leyendo y el hacer que se retiren de su alcance es algo terrible. Pero debo decir que este proceso ha despertado muchísima queja e, incluso, ha habido una serie de juicios que ha hecho que se retire esa censura, pero aun así tenemos muchos casos y debemos luchar contra ello”, concluyó.