Recrea lo doméstico y lo íntimo como un acto de resistencia
La artista visual argentina Ana Gallardo resignifica en "Estudio para la restauración de un perfil" una serie de bodegones que su madre pintó hace 60 años

Repensar qué es lo doméstico, qué es lo íntimo y cómo las mujeres desde ese lugar hacen política. Ésta es la propuesta de la artista visual argentina Ana Gallardo (1958) al resignificar una serie de pinturas que realizó su madre, Carmen Gómez Raba, quien murió joven cuando ella era una niña.
“En la familia de mi madre, integrada por 15 hermanos, los tres menores aspiraban a ser artistas, entre ellos mi madre; sólo uno de ellos, un hombre, alcanzó gran reconocimiento en España y pudo cumplir ese sueño; mi mamá, en cambio, vio frustrada esa vocación”, detalló.
Para la creadora, “lo doméstico es un espacio de resistencia y el afecto es totalmente necesario para la lucha”, afirma en entrevista.

Narra que en 2020 encontró los bodegones que su madre pintó hace 60 años y decidió restaurar las imágenes heredadas.
Aprendí que el primer paso para comenzar a trabajar en una pieza es limpiarla, cosa que tradicionalmente se hace con saliva. Así que hice este ejercicio como un rito, como lamer la herida”, agrega.
Pero no sólo Gallardo interviene las pinturas de su madre, sino que invita a su hija, Rocío Gallardo, a realizar reproducciones cerámicas de las vasijas representadas en los bodegones; mientras que Ana lleva las imágenes al papel usando carbón, “estallando sus dimensiones”.
Convoca también a otros dos artistas, JC Aguirre y Gabriela Rayón, para que repliquen los cuadros de Carmen Gómez con técnicas textiles, bordado y gobelino, respectivamente.
Éstas son las piezas que reúne en la exposición Estudio para la restauración de un perfil. Inventario doméstico, que se inaugurará mañana, a las 18:00 horas, en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

La muestra, que ha sido montada en la Ciudad de México, Madrid y Buenos Aires, fue adaptada de manera especial a El Claustro,
partiendo un poco de la idea de Sor Juana, de que es un lugar de encierro, pues todavía no hemos logrado que realmente las mujeres tengamos la visibilidad que necesitamos”.
Destaca que le gusta la intimidad del Claustro. “El hecho de que sea un espacio pequeño y cerrado, invita a volcarte hacia ti mismo, pensar en lo que te duele”.
Gallardo confiesa que le interesaba recuperar esas pinturas al óleo de bodegones y naturalezas muertas,
género pictórico que siempre ha sido menospreciado y considerado sólo para mujeres; es una táctica revolucionaria, rebelde, dentro del mundo del arte actual”.
Para el curador Alex Xavier Aceves Bernal, la veintena de objetos, imágenes y videos es “una revancha contra un mundo que, no es casualidad, parece olvidar siempre primero a las mujeres”.