Juan Gedovius alerta sobre la IA: "La curiosidad es el músculo humano que ninguna máquina podrá reemplazar

El ilustrador y autor de literatura infantil sostiene que la Inteligencia Artificial debe entenderse como una herramienta, no como un sustituto del pensamiento creativo, y advierte sobre el riesgo de delegar la capacidad crítica y la curiosidad a los algoritmos.

El artista plástico Juan Gedovius asegura que el valor de la creación visual está lejos del resultado instantáneo.
El artista plástico Juan Gedovius asegura que el valor de la creación visual está lejos del resultado instantáneo.Ilustración: Juan Gedovius

En un tiempo dominado por la inmediatez digital y la proliferación de imágenes generadas con inteligencia artificial, la artesanía del dibujo y la contemplación humana reclaman su espacio. Para el ilustrador, músico y artista plástico mexicano Juan Gedovius, el verdadero valor de la creación visual está lejos de la falsa perfección técnica de un resultado instantáneo.  

En realidad, ésta se encuentra en el proceso de búsqueda, la imperfección orgánica y, sobre todo, en la curiosidad que impulsa al autor a cuestionar su entorno y crear.

Referente de la literatura infantil, creador del emblemático personaje sin palabras en Trucas, y de una propia interpretación de Alicia en el país de las maravillas, Gedovius reflexiona sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en las artes plásticas y el riesgo de delegar la capacidad crítica de las nuevas generaciones a los algoritmos y la tecnología.

Gedovius afirma que un artista se detiene a mirar cómo se mueve la luz, siempre movido por la curiosidad pura.
Gedovius afirma que un artista se detiene a mirar cómo se mueve la luz, siempre movido por la curiosidad pura.Ilustración: Juan Gedovius

“La inteligencia artificial es una herramienta que ahí está, no nos van a preguntar… pero hay que ver para qué la queremos”, advierte el autor en entrevista con Excélsior.

“Una cosa es usarla para ciencia o medicina y otra es pedirle que haga el trabajo creativo o intelectual por nosotros”

“Cuando ves imágenes generadas por IA, es común identificar que no hay una verdadera creatividad detrás; se perciben copiadas, iguales, sin esa intención o esa búsqueda que sólo da la experiencia humana”, agrega.

Con más de un centenar de libros publicados a lo largo de más de tres décadas de trayectoria, Gedovius compara el uso masivo de las nuevas herramientas con la posesión de un instrumento sin el conocimiento para ejecutarlo.

“Podría yo tener la guitarra de Paco de Lucía, pero no le voy a sacar el sonido que él le sacaba; en cambio, a él le podía dar una guitarra absolutamente desafinada y hacía maravillas. El arte no depende del artefacto, sino de la necesidad vital del creador”.

El artista sugiere que el público vuelva a a confiar en sus ojos, para llevarse una gran sorpresa.
El artista sugiere que el público vuelva a a confiar en sus ojos, para llevarse una gran sorpresa.Foto: Eduardo Jiménez.

Para el ilustrador, el principal riesgo de la era cibernética radica en la disminución de la capacidad de asombro en la infancia. A su juicio, la dinámica de consumo acelerado en redes sociales ha transformado a los lectores en “burbujas algorítmicas” que esperan de forma pasiva que un sistema o un algoritmo les diga qué debe gustarles.

“Un artista se detiene a mirar cómo se mueve la luz o cómo se transforma una textura, siempre movido por la curiosidad pura. Hoy perdimos la búsqueda y nos da flojera el proceso. La curiosidad es precisamente el músculo humano que ninguna máquina o algoritmo podrá reemplazar jamás”, enfatiza.

Ante este panorama, el artista hace un llamado a los jóvenes creadores a recuperar el sentido primario del oficio: “Hay que ilustrar por el gusto y la necesidad de expresar algo, no por la prisa de buscar reflectores o alfombras rojas”.

Yo me dedico a hacer ilustración, artes plásticas, música, escultura es porque la necesito, mi cuerpo y mi cabeza la necesitan, me hacen sentir que hay un propósito, que un lápiz es una extensión del cuerpo”, concluye.

Gedovius invita a las familias a acercar a los niños a las librerías como una ventana imprescindible para ejercitar el pensamiento propio.

“Hay cualquier cantidad de libros fantásticos que están esperando ojos curiosos, para explicar cosas, denle chance a sus ojos y se van a llevar varias sorpresas”, concluye.