Iván Trueta y su visión irónica de la violencia cotidiana en México
Descubre el nuevo libro de Iván Trueta, una reflexión artística sobre la violencia en México y la gestualidad corporal. Lee la entrevista en Excélsior

“¿Qué tan normalizada está la violencia en México y cómo la hemos incorporado a nuestra gestualidad corporal?”, se pregunta el artista visual Iván Trueta (CDMX, 1977), quien publica Hágalo usted mismo / Do It Yourself, volumen con más de 100 dibujos que apelan a la ironía, el absurdo, los manuales de uso cotidiano y el humor del escritor mexicano Jorge Ibargüengoitia.
Las piezas de este libro están basadas un poco en la estructura formal de los manuales de uso que recibimos todo el tiempo para ensamblar un mueble o para cambiar el aceite del auto, y también tienen que ver con esos gestos corporales relacionados con actos de violencia”, comenta en entrevista el creador que, en 2017, expuso parte de este trabajo en el Museo de Arte Carrillo Gil (MACG).

Además, detalla que, a lo largo de este libro –que puede ser visualizado como una provocación visual– aparecen tres situaciones o caracteres.
En el libro hay tres personajes y todos los encarno yo, porque son, de alguna forma, autorretratos que explican distintas relaciones con la violencia.
Así que tenemos un personaje que es víctima, el victimario y un tercero que es un espectador indiferente, relacionado con esa normalización de la violencia, que he plasmado a manera de manual, en donde tenemos gestos incorporados, más de lo que quisiéramos, en nuestra cotidianidad”, advierte.

El volumen, publicado por Sexto Piso, incluye textos de escritores e investigadores como Enrique Díaz Álvarez, Rita Canto Vergara, Mario Bellatin y una conversación con Carlos E. Palacios.

La ironía del manual de uso
¿Su dibujo alude a la memoria?, se le pregunta a Iván Trueta. “Más que hablar de una generalidad mexicana, es una reflexión sobre qué tan incorporada tenemos en nuestra memoria, en nuestra psique y en nuestro cuerpo ese tipo de respuestas gestuales ante la violencia, ya sea para recibirla, ejercerla o ignorarla”.
¿Por qué apela al manual de uso? “La idea del manual tiene una gran ironía detrás, que suele ser parte de mi trabajo, porque en vez de solemnizar las cosas, siempre prefiero poner un poco de humor e incrementar el absurdo. Entonces, una de las razones de hacer un manual con estos gestos, es para exponer qué tan cotidiana es la violencia.
Los manuales parecieran ser un abrazo a esa costumbre para asumir de manera absurda que ya es parte de la vida y que se ha incorporado a nuestra gestualidad corporal. Y también poner enfrente esta suerte de estandarización de una violencia que parece inevitable en todos, sea para sufrirla, ejercerla o ignorarla”, asegura.

El dibujo como reflejo de la psique
¿Por qué su dibujo se concentra en la gestualidad? “Mis dibujos suelen tener una voluntad muy descriptiva. En este caso, no quise volver a producir una escena de violencia, a las que ya estamos tristemente acostumbrados, sino dejar a un personaje aislado, ejecutando esos gestos para que fueran incisivos”.
¿Hay una relación con Ibargüengoitia en este trabajo? “Ibargüengoitia es uno de mis autores favoritos y le admiro esa capacidad de hablar de cosas complejas a través de un humor simple, lo digo sin menospreciarlo, porque a mí me parece que lo simple es lo más complejo de conseguir, y destaco esa forma de Ibargüengoitia de poner humor a nuestras microtragedias cotidianas, que también es parte de esta serie”, concluye.
