El duelo de Bernarda Alba llega a Xalapa con una propuesta de flamenco y teatro

La obra de Erika Suárez, protagonizada por María Elena Anaya, explora el dolor de la madre tras la muerte de Adela a través del flamenco, la actuación y la música. Se presentará el 31 de octubre en el Teatro del Estado, con entrada libre.

La propuesta escénica Bernarda retrata el duelo de una madre entre el teatro y el flamenco.
La propuesta escénica Bernarda retrata el duelo de una madre entre el teatro y el flamenco.Foto: Cortesía Érika Suárez.

XALAPA, Ver.- El suicidio de Adela marca el final de La casa de Bernarda Alba (1936), de Federico García Lorca, pero se convierte en el punto de partida de Bernarda, una propuesta escénica que explora mediante el flamenco, la actuación y la música el duelo de la madre.

Bernarda, bajo la dirección y autoría de Erika Suárez y con María Elena Anaya en el papel central, llegará el 31 de octubre a las 19:00 horas, al Teatro del Estado, en Xalapa, Veracruz en una única función con entrada libre.

La pieza transforma el dolor, la rabia y la ausencia en movimiento mediante una combinación de flamenco estilizado, actuación y música. 

En este montaje, Bernarda pasa por las distintas etapas del duelo tras el suicidio de su hija.
En este montaje, Bernarda pasa por las distintas etapas del duelo tras el suicidio de su hija.Foto: Cortesía Érika Suárez.

La pieza escénica toma como referencia las cinco etapas del duelo de  la psiquiatra suiza Elisabeth Kübler-Ross: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.

Es una visión de una Bernarda desde su dolor, desde el duelo, que no hemos visto en la obra de García Lorca. Lo que vamos a encontrar es una Bernarda profundamente vulnerable”, explicó Suárez.

Para María Elena Anaya, quien da vida a esta madre dolorosa, el personaje de Bernarda  ha significado una inmersión particularmente intensa.

Se apoderó de mí Bernarda. Cuando lo interpreto siento chinita la piel desde el cabello hasta la punta de los dedos del pie”, relata la bailarina, quien además de interpretar danzas flamencas actúa y toca las castañuelas en escena.

Otro personaje es la propia casa, encarnada por Silvia Santos como una presencia que observa, acompaña y conserva las huellas de quienes la habitan.

“Soy la casa. Soy los recuerdos”, describe Santos.

Soy la casa. Soy los recuerdos”, describe Santos.

La propuesta incorpora además elementos de la tradición del Sotavento para tender un puente entre Andalucía y Veracruz.

Así, Bernarda no intenta volver a contar a Lorca: parte del silencio con el que termina su obra para imaginar el dolor que permanece después de la muerte de Adela con la fuerza narrativa de la expresión corporal sobre el tablao.