El Tren Ligero es inaccesible; falla en infraestructura
La mayoría de las estaciones no garantizan la movilidad segura para personas que utilizan sillas de ruedas, muletas o son invidentes

CIUDAD DE MÉXICO.
La mayoría de las estaciones del Tren Ligero no tiene una infraestructura que garantice la accesibilidad y conectividad para personas con discapacidad, y donde sí hay, está en desuso o vandalizada.
Al no existir rampas, elevadores o guías táctiles, el acceso y la conectividad para las personas que utilizan sillas de ruedas, muletas o son invidentes es prácticamente imposible en este medio de transporte operado por el Servicio de Transportes Eléctricos (STE).
Víctor Alvarado, coordinador de Movilidad de la organización El Poder del Consumidor, indicó que el Tren Ligero cuenta con puentes peatonales que no cumplen con los elementos para ser accesibles.
Un puente totalmente accesible debe considerar tres aspectos: haberse diseñado con rampas; ofrecer un mecanismo mixto, es decir, escalones y rampas, e implementar elevadores”, dijo.
Agregó que no es suficiente colocar infraestructura, sino que debe garantizarse la conectividad con el entorno y otros medios de transporte.
La accesibilidad no sólo se tiene que medir en cuanto elementos de infraestructura, sino cómo te conectas con el entorno, con el espacio público, o con otra estación. Esa parte ha quedado en el olvido”, sostuvo.
Además consideró que el Gobierno capitalino debe invertir en este sistema sustentable, pero que el olvido y la falta de financiamiento lo ha convertido en inaccesible.
En febrero de 2015, el Gobierno capitalino publicó el Programa para la Integración al Desarrollo de las Personas con Discapacidad 2014-2018.El documento, publicado en la Gaceta Oficial, señala que los sistemas de transporte públicos y privados tienen la obligación de ser accesibles, construir y solicitar nuevas líneas o unidades con accesibilidad universal o adaptarlas si fueron adquiridas con anterioridad a la emisión en 2010, de la Ley para la Integración al Desarrollo de las Personas con Discapacidad.
En recorridos, este diario constató que en la mayoría de las 18 estaciones del Tren Ligero, que corre de Taxqueña a Xochimilco, el acceso es por puentes peatonales que hacen imposible o difícil el ingreso para personas con discapacidad o de la tercera edad.
Se observó que en ocho de 10 estaciones de Taxqueña-Estadio Azteca sólo existen cuatro con infraestructura para discapacitados. En Taxqueña hay acceso por una rampa que comunica con el Centro de Transferencia Modal y es posible ingresar a la Línea 2 del Metro.
En Estadio Azteca hay dos elevadores y una rampa eléctrica, pero fuera de uso.
También hay elevadores que aún no operan en Registro Federal y Las Torres.
Usuarios indican que los elevadores y la rampa tienen varios meses sin ser utilizados y han sido vandalizados.
En el tramo que va de Estadio Azteca a Xochimilco hay más estaciones con infraestructura para la accesibilidad de los discapacitados.
En Xochimilco, Francisco Goitia y Xomali es fácil el acceso, pero los usuarios aseguran que no sirve si el resto de la ruta es inaccesible.
El Tren Ligero fue construido en la década de los 80 para dar servicio a los aficionados de fútbol que acudían al Estadio Azteca debido al Mundial de 1985.
“Falta dinero para operar elevadores”
El Servicio de Transportes Eléctricos ha instalado siete elevadores y dos salvaescaleras a lo largo de la línea del Tren Ligero.
Sin embargo, no los han podido operar porque no se cuenta con los recursos financieros para los trabajos de adecuación de los espacios como la intervención en puentes peatonales, indicó en una ficha proporcionada a Excélsior.
“Para la segunda etapa y la puesta en operación, se deben solicitar recursos financieros para realizar los trabajos de adecuación de los espacios así como la intervención en los puentes peatonales en sus instalaciones”, informó.
El mobiliario fue instalado en las estaciones Estadio Azteca, Registro Federal y Las Torres. Pero los usuarios con discapacidad y de la tercera edad no pueden utilizarlos.
En Estadio Azteca una entrada de los elevadores está bloqueada por un muro de concreto.
Jonás López