Se libera El Principito

Los derechos de autor de la obra de Saint- Exupéry pasarán a ser universales en 2014

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CIUDAD DE MÉXICO, 6 de abril.- Hoy llega a los 70 años y emprende su último viaje atado a una editorial. Lo celebrará liberando sus derechos de autor el próximo año, para entregarse totalmente como un legado para la humanidad. Se trata, por supuesto, de El principito, que el escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry, publicó por primera vez el 6 de abril de 1943.

Traducido a 180 idiomas, adaptado al cine, televisión y teatro y con versiones para cómic y espectáculos musicales, El principito es de los cuentos de mayor relevancia y vigencia en la literatura infantil con su célebre personaje de cabellera rubia, ojos azules y cara inocente que viaja de asteroide en asteroide, preocupado por los baobab, con preguntas sobre el sentido de la vida, el amor y la amistad.

Son esas reflexiones sobre los valores del hombre en una fusión con lenguaje metafórico e ilustraciones del propio autor –quien falleció un año después de publicar el libro– lo que ha mantenido en circulación al cuento por siete décadas, coinciden los editores Daniel Goldin, Claudia Tapia y Pilar Armida, quienes auguran mucha más vida para el relato.

De hecho, podría afirmarse que el cuento está en el clímax de su trayectoria. Porrúa, por ejemplo, compró desde 1943 los derechos de reproducción y sus primeras ediciones fueron dentro de la colección Sepan Cuántos, pero apenas en 2011 hizo una actualización de la historia en la serie infantil Gusano de luz, con un tiraje de más de tres mil ejemplares.

“A menos de dos años de esa reedición en inglés y español ya vamos a publicar la segunda porque el libro se vendió de inmediato. Fue sorprendente la aceptación”, dice Tapia, editora de la colección infantil y juvenil de Porrúa, sobre el ejemplar traducido por Adriana Arrieta.

Dos años antes, editorial Océano trajo la versión, en novela gráfica del artista francés Joann Sfar, quien resta solemnidad a la historia sin quitar profundidad a las ideas, que en 2008 publicó, en Barcelona, la editorial Salamandra.

En 2010, la historia se adaptó a dibujos animados en la televisión francesa para trasmitirla a 80 países, incluida América Latina. La producción costó más de 18 millones de euros para 52 capítulos.

“Como todas las obras de arte genuinas, ésta tiene una enorme vigencia”, señala Goldin, ex director de la colección A la orilla del viento, del Fondo de Cultura Económica y de Océano Travesía. La vigencia del cuento significa que en tiempos de comunicación digital, de libros electrónicos y de videojuegos las reflexiones del escritor francés aún proyectan inquietudes de la infancia, agrega Tapia.

Goldin y Armida, ésta última actual editora de Océano Travesía, coinciden en que la circulación y, en cierta manera, el impacto de El principito en los lectores infantiles se debe a que su filosofía es mejor comprendida por los adultos, quienes los incitan a la lectura del cuento.

“Este es uno de los libros que viaja a lo largo de los años; dependiendo de la edad a la que lo leas va cambiando un poco el sentido que tiene para cada uno. Es decir cada vez que alguien lo lee en diferentes momentos de su vida, el impacto de su filosofía es diferente”, comenta Armida.

Goldin coincide en que las reflexiones del cuento son más cercana a los adultos: “Explora con profundidad la incomunicación entre la infancia y la madurez, pero me parece que sitúa a la primera como una edad susceptible de ser alcanzada por cualquier adulto que se interne en la poesía entendida como crítica de la razón practica, definitivamente, no como una edad biológica”.

Por ello Tapia recomienda que su lectura sea a partir de los ocho años de edad, cuando hay un poco más de raciocinio. Además de revisar la biografía del autor donde se originan muchas de las preguntas del personaje. “Creemos que El principito fue su boom pero también tiene otras historias, incluso para adultos como El aviador, El vuelo nocturno y Viento, arena y estrellas, novelas muy buenas”.

Impacto en México

Además de las cifras en ventas y las reediciones, el cuento en México se ha convertido en uno de los “clásicos de cabecera” al grado de que el año pasado se realizó la primera traducción al otomí a cargo de Raymundo Isidro Alavez, académico de la UNAM, con un tiraje de dos mil ejemplares, en su mayoría ya vendidos.

“Nos dimos cuenta que el libro enseña mucho sobre los valores y quisimos llevarle a los niños de regiones indígenas  una opción de lectura para insertarlos a nuevos mundos; la historia les gusta mucho”, explica Isidro Alavez, quien de la historia original en francés hizo la traducción directa al otomí.

Para la transcripción, el especialista debió adaptar muchas de las palabras y conceptos en francés inexistentes en otomí, como elefanta, asteroides, tren y rieles; términos que no están en la cosmogonía de la región pero que, a decir del traductor, sí generan efecto en los lectores indígenas.

Festejos a nivel mundial.

Editoriales, fundaciones y museos preparan los festejos por el cumpleaños de El principito.

Gallimard,  editorial francesa que publicó por primera vez la historia en Francia en 1946 (tres años antes se editó en Nueva York), lanzará una biografía de Saint-Exupéry, obra de Virgil Tanase, una versión en cómic del cuento, y publicará una edición del libro con la portada de Paul Bonnet, la misma que se usó en el formato de lujo en 1951.

En junio de 2014 se inaugurará el museo dedicado a El principito, en la mansión del siglo XVIII donde el aviador pasaba los veranos de su infancia. Casa de El Principito, ocuparía el castillo de Saint-Maurice-de-Rémens, situado en la localidad de Ain, al norte de Francia.  El sobrino nieto del escritor, Olivier d’Agay, precisó que el museo tendrá tres áreas y una inversión de 1.3 millones de dólares.

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