Vuelta al futbol y variables
Anoche regresó el futbol después de la tragedia que volvió a poner a México bajo los reflectores de todo el mundo. El pueblo mexicano aprobó con honores en su reacción ante la catástrofe. Ojalá que el ejemplo de todo lo que juntos podemos lograr sea un parteaguas ...
Anoche regresó el futbol después de la tragedia que volvió a poner a México bajo los reflectores de todo el mundo. El pueblo mexicano aprobó con honores en su reacción ante la catástrofe. Ojalá que el ejemplo de todo lo que juntos podemos lograr sea un parteaguas para el futuro de nuestra sociedad. Me refiero en todos los ámbitos, incluyendo por supuesto también al deporte, que, siendo una actividad tan importante como plataforma de formación, nunca pudo terminar de desarrollar todo su potencial en el país. Y lo apunto no sólo en el apartado del alto rendimiento, sino como herramienta social. Nos urge una decisión institucional para que el deporte se convierta en una política de Estado y, de esta manera, los múltiples esfuerzos aislados, muchos de ellos loables, que se realizan frecuentemente no terminen cayendo en saco roto.
Volviendo al futbol, independientemente de lo que haya sucedido ayer en el arranque de la fecha, el único equipo que parece estar en un estado de forma superior es Rayados. Sigo teniendo la sensación de que cuenta con más contundencia que funcionamiento, pero la realidad es que pasan las jornadas y, sin lugar a dudas, es el equipo más regular. Es paradójico que en un torneo que Mohamed arrancó generando muchas dudas, ahora se esté hablando de un posible récord de puntos en torneos cortos. Todo esto en menos de dos meses. Sin dudas el futbol no está exento de la cultura de lo efímero que nos aqueja por estos días.
El PSG gate dejó algún apunte de gestión deportiva que me gustaría comentar. Tras el conflicto entre Cavani y Neymar salió a la luz un detalle en el contrato del ariete uruguayo. Trascendió que el charrúa cuenta con un variable de un millón de euros por proclamarse campeón goleador del torneo francés. Independientemente que Cavani rechazó la oferta del jeque para que se le incluyera esta cuantiosa suma en su contrato de forma fija y, de esta manera cediera al astro brasileño las penas máximas, dejó de manifiesto un claro error que se suele cometer en los contratos de los jugadores. Ya la inclusión de objetivos individuales en los acuerdos entre clubes y futbolistas son más que discutibles, pero sin dudas una clausula como la mencionada es un error que parece mentira que se siga cometiendo en instituciones de primer nivel. Si bien es verdad que es positivo que parte del salario sea variable, está en la capacidad del gestor encontrar un equilibrio para que este condicionamiento no atente contra el espíritu de equipo que es el mayor motor de éxito en los deportes de conjunto. ¿Goles y/o asistencias? ¿Plantearlo excluyendo la ejecución de faltas que pueden generar conflictos entre compañeros? Son algunas ideas básicas, lo fundamental es que nunca una relación individual, por más importante que sea el jugador, puede atentar contra el equilibrio ecológico de lo más trascendental: el equipo.
