Manipular los guantes…
Como parte importante de los mecanismos de seguridad de los pugilistas debe estar la adecuada colocación de los guantes con los que intentará derrotar lealmente a su oponente. Incluyendo el proceso de vendaje adecuado que concluye al asentar esos mismos guantes en las ...
Como parte importante de los mecanismos de seguridad de los pugilistas debe estar la adecuada colocación de los guantes con los que intentará derrotar lealmente a su oponente. Incluyendo el proceso de vendaje adecuado que concluye al asentar esos mismos guantes en las manos, para luego sujetar correctamente las agujetas, finalmente la cinta adhesiva que en las muñecas les colocan para mayor seguridad. Por supuesto que todo caminará de forma equivocada cuando les son entregados esos implementos y alguien se “encarga” de moldear los interiores del guante a base de tallar y reajustar el material de relleno colocado previamente de manera profesional para evitar en lo posible el daño en exceso que pueden provocar los golpes en una pelea.
De nada sirve el estar certificando la calidad de manufactura de esos guantes de boxeo si son maliciosamente reestructurados antes de colocarlos a los boxeadores. Punto más de observación para los oficiales de boxeo que con atención deben checar que no se dé ese procedimiento de armado, si me permiten la expresión, de un pugilista antes del evento. Nada nuevo este procedimiento, pero hay que evitarlo. Aclaro que no en todos los casos se realiza.
En términos naturales y en combates estelares, de alta jerarquía, digamos, los guantes son seleccionados por los pugilistas y su equipo de trabajo, en algunas ocasiones hasta la marca y color son establecidos. En este nivel de combates se permite que un personaje del equipo contrario observe todo el proceso de vendaje y hasta la colocación final del par de guantes. Cualquier suceso o anomalía podrá ser reportada de inmediato. Tal fue el caso de Jorge Barrera, hermano de Marco Antonio Barrera cuando combatió y venció quitando lo invicto al llamado Príncipe Naseem Hamed en 2001. Jorge estuvo presente en el vestidor rival. Detuvo y pidió nuevo vendaje al yemenita-británico, hasta observar que le colocaran bien los guantes. Acciones que sin duda causaron gran molestia entre el equipo rival, pero todo estuvo dentro de lo estipulado.
Siguiendo con esos procesos conocidos del camino de los guantes a las manos de los boxeadores, en combates de menor envergadura les son mostrados y les permiten escoger entre los pares de implementos que la promoción tiene para la pelea. Los ven, los sienten, los calan, hasta se los colocan en las manos. Luego los firman y son devueltos en custodia a la comisión encargada, al momento del vendaje les son entregados. En la mayoría de los casos los guantes simplemente les son entregados cuando han pasado el proceso del vendaje, lo cierto es que en muchos de estos casos no he observado en vestidores que alguien de la comisión a cargo esté al pendiente de lo que sucede con esos guantes antes de ser colocados.
Dice una campaña que apenas hace unas horas fue distribuida : “Manipular o alterar los guantes causa lesiones graves, los guantes protegen tus manos y la vida de tus compañeros en el ring”. Habrá que tomar muy en cuenta esta buena recomendación entre las muchas que causan conciencia y coadyuvan a la seguridad del pugilista.
