Un mundial en ruso
La XXI Copa del Mundo se está desarrollando con marcadores apretados, una baja cuota de goleo, juego limpio, justicia deportiva y paridad de fuerzas, que ha derivado en el sufrimiento de las potencias y podría deparar en la coronación sorpresiva de un nuevo monarca ...
La XXI Copa del Mundo se está desarrollando con marcadores apretados, una baja cuota de goleo, juego limpio, justicia deportiva y paridad de fuerzas, que ha derivado en el sufrimiento de las potencias y podría deparar en la coronación sorpresiva de un nuevo monarca que no sea conocido e, incluso, la decisión podría venir de las alturas con el VAR (video asistente arbitral).
En los primeros 26 partidos, el equipo que abrió el marcador mantuvo la ventaja diez veces, otras diez la incrementó, cuatro alcanzaron el empate y solamente Suiza logró remontar a Serbia —el anterior equipo que lo había hecho fue Holanda, frente a México, en los octavos de final del certamen anterior—.
¿Estrategias defensivas o falta de contundencia? Parece que es lo segundo. Ni con la marcación de siete penales con la ayuda del VAR, la cuota de goleo es mayor. Únicamente se han dado 58 dianas, para un pobre promedio de 2.11 por encuentro, 10 centésimas menos que Italia 90, aunque en aquel Mundial ya se habían registrado tres empates sin anotaciones, algo que no ha ocurrido en Rusia 2018.
Tras la segunda jornada en cinco grupos, Argentina ocupa el sótano en el grupo D. Brasil enderezó el camino al ganar por primera vez un partido en tiempo de reposición anotando a los minutos 91 y 97, este último, el tanto más postrero en tiempo regular en la historia de los Mundiales.
Hay que destacar que los árbitros están reponiendo bastante tiempo, 125 minutos en total, lo que representa un partido completo con tiempo extra y ni así están cayendo los goles; eso sí, comparado con Mundiales recientes, los errores individuales han disminuido notablemente. En otro dato a destacar, el colombiano Carlos Sánchez es el único expulsado, lo que representa la cifra más baja desde el Mundial de España 1982.
Las selecciones grandes pueden despertar en la tercera jornada, en la que querrán asegurar el primer lugar y evitar un duelo contra una potencia, por ejemplo, Brasil contra Alemania, que podría presentarse en caso de que México logre ganar el grupo F; si Argentina logra meterse a los octavos de final, podría encontrarse con Francia.
El Tricolor, por su parte, tiene el destino en sus manos, incluso, ganar por primera vez los tres partidos de grupo para luego enfrentar a Suiza, eventual segundo lugar del sector E, y si logra pasar al quinto partido estaría encontrándose con Bélgica o Inglaterra, y con otra tarde perfecta, como la que tuvo con Alemania, llegaría a terrenos desconocidos, las semifinales. Históricamente, México ha sido superior con tres de los cuatro, menos con los ingleses que puede convertirse en otro caballo negro, como los mexicanos.
