Todo según el prisma

Como toda persona en los ratos o días libres, los jugadores de la Selección Nacional de futbol pueden hacer lo que les venga en gana, sin embargo, en esas horas de ocio pueden ocurrir muchas cosas, desde la santa paz hasta involucrarse en problemas directa o ...

Como toda persona en los ratos o días libres, los jugadores de la Selección Nacional de futbol pueden hacer lo que les venga en gana, sin embargo, en esas horas de ocio pueden ocurrir muchas cosas, desde la santa paz hasta involucrarse en problemas directa o indirectamente. Mucho de la vida cotidiana se decide por azar y, como dicen los dichos, “no te toca, aunque te pongas” o “te toca, aunque te quites”.

En su artículo 9, el Código de Ética de la Federación Mexicana de Futbol hace un llamado a “desempeñarse con ética, respeto, honestidad e integridad, tanto en su vida profesional como personal”. Obvio que en ningún lado habla de prohibir la organización de fiestas con mujeres acompañantes, pero eso ha sucedido antes y clubes o la Comisión Disciplinaria se han encargado de estudiar cada caso y emitir una sanción; ahora no la hubo, según lo anunciado por la secretaría general del organismo.

La prensa internacional, la alemana en especial, se ha dado gusto publicando notas y fotografías de la fiesta en la que estuvieron involucrados algunos seleccionados, por lo que, entonces, nos podemos remitir al artículo 10 del mismo reglamento que dice a la letra: “Toda persona sujeta a este Código de Ética deberá de abstenerse de actuar, participar o en cualquier forma incitar a realizar conductas que tiendan a desacreditar, desprestigiar, causar perjuicio o daño o ir en detrimento de la FIFA, Confederaciones, FMF, los clubes, así como sus órganos de gobierno y sus integrantes y/o terceros involucrados”.

Entonces, la actuación de los jugadores ha afectado la vida personal de algunos y, por supuesto, la Federación se ha llevado su raspón al no aplicar ninguna sanción, claro está, a días de participar en el campeonato mundial, pero, como se podrá advertir, la conducta y la no aplicación del reglamento pueden acarrear una llamada de atención de la FIFA, ya que pueden sensibilizarse por el desprestigio que han propiciado algunos de sus afiliados, más en tiempos donde la corrupción es atacada sin cesar.

Efectivamente, los jugadores pueden hacer en su día lo que quieran, pero llama la atención que el famoso reglamento interno ha desaparecido, el mismo que se aplicó para castigar a cinco jugadores de la Sub 18 que se salieron de la concentración en el año 2009 o a los 11 seleccionados mayores que organizaron otra fiesta a finales del año 2010, así como a ocho integrantes de la Sub 22 que también tuvieron una bacanal con mujeres en 2011.

Ni los reglamentos ni los castigos han puesto fin a este tipo de prácticas en las selecciones nacionales. Puede estar bien o mal, según el prisma con el que se vea, pero está claro que, personalmente, acarrean problemas y estos pueden reflejarse en la cancha.

Temas: