Semifinales de antología
Las semifinales de la Copa del Mundo han tenido capítulos inolvidables que no pueden garantizar ganadores en las series a disputar entre Francia contra Bélgica e Inglaterra frente a Croacia. Solamente en tres ediciones de 1950, 1974 y 1978 no se celebraron por el ...
Las semifinales de la Copa del Mundo han tenido capítulos inolvidables que no pueden garantizar ganadores en las series a disputar entre Francia contra Bélgica e Inglaterra frente a Croacia. Solamente en tres ediciones de 1950, 1974 y 1978 no se celebraron por el formato de grupos de la segunda ronda. En el resto, se contabilizan 34 juegos y 125 goles, tres se decidieron en tiempo extra y cinco en series de penales.
Las primeras semifinales de 1930 terminaron con idéntica goleada de seis goles por uno que propinaran Argentina y Uruguay sobre Estados Unidos y Yugoslavia, respectivamente. Ambas, fueron superadas por el concierto que diera Alemania hace cuatro años en Belo Horizonte, cuando derrotó siete a uno al anfitrión Brasil.
En 1934, se dio el enfrentamiento entre la Italia fascista contra Austria, considerado el primer equipo maravilla de la historia. El árbitro sueco Ivan Eklind accedió a la presión política y acreditó un gol de Enrico Guaita con falta previa sobre el portero, para que los azzurri llegaran a la final. En 1954 se presentó el primer partido del siglo entre otro conjunto maravilloso, Hungría, con 30 juegos sin perder, frente al campeón defensor Uruguay. Extraordinario encuentro técnico y táctico que se decidió en tiempo extra en favor de los magiares.
En 1970, el estadio Azteca fue escenario de otro de los llamados juegos del siglo, pero por el derroche de emociones entre Italia y Alemania. Schellinger empató de última hora. En el alargue, los teutones dieron vuelta al marcador y los azzurri remontaron. Müller empató a tres y el bambino de oro, Gianni Rivera, sentenció el partido.
En 1982, se presentó otro juego de antología en tiempo suplementario en Sevilla. Francia se fue adelante tres por uno a los 98 minutos, pero los germanos empataron en seis minutos, por primera vez, se definía un desempate en series penales en las que se impuso Alemania, cinco a cuatro.
El juego espectacular quedó manchado por la agresión brutal del portero Harald Schumacher sobre Patrick Battiston que quedó impune por el árbitro holandés Charles Corver.
En 1990, ambas semifinales quedaron uno a uno en tiempo reglamentario y cuatro a tres en los tiros de castigo. En Nápoles, Diego Maradona eliminaba a los anfitriones y no se lo perdonaron, mientras que, en Turín, Alemania, volvía a eliminar a Inglaterra como en los cuartos de final de 1970.
Desde entonces, ocho de los 12 partidos de semifinales se decidieron por un gol de diferencia, dos en penales y uno en tiempo extra, por lo que se avecinan más marcadores apretados en Rusia 2018.
