La mafia del poder

No es noticia que el Club Guadalajara destituya repentinamente a un director técnico, es la costumbre del dueño, Jorge Vergara, pero ahora se pueden comprobar nuestras hipótesis anteriormente expuestas, que con la llegada de José Francisco Gabriel de Anda se ...

No es noticia que el Club Guadalajara destituya repentinamente a un director técnico, es la costumbre del dueño, Jorge Vergara, pero ahora se pueden comprobar nuestras hipótesis anteriormente expuestas, que con la llegada de José Francisco Gabriel de Anda se desarrollarían movimientos obligados por los aparentes intereses que rodean al directivo, tal y como lo anunciamos cuando lo nombraron director deportivo de las Chivas.

En los medios, Paco Gabriel siempre manifestó repudio a los extranjeros. Las críticas contra los jugadores y técnicos foráneos eran constantes por no conocer el medio, rayando en la xenofobia.

Así sucedió con Juan Carlos Osorio, entrenador de la selección nacional, Javier Torrente, Francisco Jémez y, por supuesto, Matías Almeyda.

Se sabe que Paco Gabriel está ligado estrechamente con el promotor que maneja los hilos del futbol mexicano desde hace décadas, Carlos Hurtado, a quienes se les ha visto juntos más de una vez. Si mezclamos los antecedentes, podemos dar forma a la hipótesis de que el directivo fue parte fundamental para que el técnico ganador de Chivas ya no lo fuera más.

Llama también la atención que durante su paso por la televisión, Paco Gabriel reprobó a los clubes que mantenían deudas con sus jugadores.

Tal vez no sabía la situación financiera del Guadalajara ni tampoco que se les debían premios a la plantilla, pero en cuanto se enteró, algo pudo hacer, incluso renunciar, por respeto a la ética manifestada ante las audiencias, pero no sucedió, eso no lo deja bien parado. Mientras los jugadores manifestaban su desacuerdo y exigían el pago previo a la final de la Liga de Campeones de la Concacaf, el directivo cobraba su salario, que no debe ser de menos de cinco pesos.

Con el paso del tiempo sabremos más detalles, pero toda la institución no queda bien parada con nadie, sobre todo la afición, que reconoce el esfuerzo y trabajo de Almeyda, quien se encargó de poner nuevamente a las Chivas en un lugar de grandeza que tuvo algún día.

Los jugadores respondieron solidariamente y agradecieron la ayuda del entrenador, eso demuestra que los futbolistas mexicanos no están preparados mentalmente y tiene que llegar alguien del exterior para marcar el rumbo, algo que muchos dicen hizo César Luis Menotti cuando llegó a la selección en 1991.

Como siempre, el tiempo pondrá las cosas en su lugar, esperando que, si todo lo expuesto aquí es hipotético, el directivo no salga raspado, de lo contrario, será una prueba más de que, a veces, la exposición mata a cualquiera.

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