Comprobado, las camisetas pesan
A todos los que juegan y hablan de futbol, efectivamente, las playeras pesan en momentos clave y la selección mexicana, así como hace un año sucediera con la de Holanda, clasifica a la siguiente ronda gracias a la marcación de un penal polémico de último momento. No ...
A todos los que juegan y hablan de futbol, efectivamente, las playeras pesan en momentos clave y la selección mexicana, así como hace un año sucediera con la de Holanda, clasifica a la siguiente ronda gracias a la marcación de un penal polémico de último momento. No es cuestión del certámen o la calidad de los participantes, simplemente por conveniencia de mantener con vida a un representativo que tiene más peso comercial, al menos, eso se escuchaba hace un año en cada rincón del país, luego de que el árbitro portugués, Pedro Proenca, marcara como penal una supuesta zancadilla de Rafael Márquez sobre Arjen Robben, que derivó en la anotación de Klaas Jan Huntelaar y que le diera la clasificación a la Naranja Mecánica a los cuartos de final, mientras que al entonces Tricolor, sus boletos de regreso.
Justo pasaron 12 meses para que la situación se invirtiera y México se beneficiara con una hipotética ayuda arbitral para mantenerlo en competencia y clasificar a semifinales de la Copa Oro, certámen que está obligado a ganar para aspirar a pelear por el pase a la Confederaciones 2017. Sin embargo, nadie de la delegación ha declarado lo mismo y hasta vimos cómo el entrenador de la selección, Miguel Herrera, le diera la mano a su colega y contrincante de Costa Rica, Paulo Cesár Wanhope. Qué agradable sería ver ese gesto del Piojo al revés, tras finalizar el encuentro con una derrota. No, eso jamás.
México merecía ganar, como Holanda sobre los verdes en el Mundial de Francia 98, pero empataron, Argentina en la Copa América 2004, pero el Tricolor se impuso con una estupenda anotación de tiro libre cobrado por Ramón Morales o, más recientemente, Brasil, que hizo el gasto, dominó el partido y generó más posibilidades de gol frente al propio escuadrón de Miguel Herrera, en juego de la primera fase del campeonato mundial de 2014, que dejó un sabor a triunfo tras la igualada a cero goles, en el Estadio Castelao de la ciudad de Fortaleza.
En general hay un sentimiento de robo cuando se pierde con una decisión arbitral ante una potencia, pero nunca es así al ganar con apreciación similar y eso es muy común. En el futbol mexicano, cada torneo y durante los últimos 40 años, hemos escuchado que la federación y el arbitraje están al servicio de determinado equipo, pero cuando la pifia arbitral beneficia a otro conjunto se habla de error humano, comentario que se considera tendencioso.
La Selección Mexicana no ha remediado sus problemas de conjunción y generación de opciones ofensivas; si fuera así, la victoria no se hubiera decretado en el último minuto de tiempo extra. Con esos pobres argumentos está muy lejos de ganar la Copa Oro.
