Fallida Liga MX

Además de los escándalos arbitrales, faltas al código de ética, dos únicos e increíbles casos de doping ante un problema de salud pública, violaciones a los reglamentos de FIFA para ascender equipos e ignorar los principios de la misma organización para favorecer la ...

Además de los escándalos arbitrales, faltas al código de ética, dos únicos e increíbles casos de doping ante un problema de salud pública, violaciones a los reglamentos de FIFA para ascender equipos e ignorar los principios de la misma organización para favorecer la multipropiedad de un afiliado, ahora, los resultados deportivos le han llegado al   cuello a la Liga MX, lo que demuestra que, a casi 10 años de modificar la estructura de la Federación con la creación de la Asamblea de Propietarios, ésta no ha funcionado.

Seis de los 16 peores promedios de goleo en 111 campeonatos de liga concluidos pertenecen a la última década. En el más reciente, Apertura 2013, se registró una media de 2.55 tantos por encuentro; un año antes, en el Apertura 2012, fue de 2.48, y así de manera decreciente con una centésima menos; 2.47 en el Clausura 2006, 2.46 en el Clausura 2007 y 2.45 en los Clausuras 2012 y 2013. El presente campeonato se metió entre los más pobres porcentajes de goleo desde la jornada dos. Al momento, se habían anotado 34 tantos, sólo superado por los 26 de la campaña 1972-73; así se mantuvo tras la semana tres, 50 tantos por 42 de la misma temporada cuatro décadas atrás; en la fecha cuatro, con 74 pepinos superaba los 70 de la señalada 72-73 y 64 de la 68-69, pero en dichos torneos mejoraron en la quinta jornada al anotarse 18 y 27, respectivamente, sumando 88 y 91 en su totalidad, por lo que la cosecha de 85 goles del presente Clausura 2014 es la peor, cumplidas cinco jornadas, que divididos entre 45 partidos disputados, registra un promedio de 1.89 por juego.

La sequía goleadora es multifactorial. Las fallas que observamos cada semana son por el bajo nivel futbolístico en general de los jugadores nacionales. Tan es así que los diversos entrenadores de la selección se la pasan probando para tratar de encontrar soluciones. Poca aportación del material de importación, muchos de ellos, contratados con menos nivel que los de casa. Entrenadores conformistas, calculadores, mediocres y con poca visión ganadora. Un sistema de competencia que permite salvar campañas, metiéndose de última hora entre el quinto, sexto, séptimo u octavo puestos, sin ningún merecimiento a la fase final por el título, pero, además, una crítica sin análisis  profundo y numérico para valorar verdaderamente a un técnico o equipo que gana dos simples partidos.

Las pruebas las tenemos a la vista. Veracruz y su entrenador Juan Antonio Luna, Chiapas y Sergio Bueno, Pumas y José Luis Trejo, Chivas y José Luis Real, Querétaro, Gallos Blancos, e Ignacio Ambriz, Puebla y Rubén Omar Romano, entre otros, han sido elogiados por ganar dos encuentros, pero en dos jornadas más regresan a su realidad y de inmediato se justifica su gran trabajo con la mala suerte o una decisión arbitral equivocada. El futbol, practicado, dirigido y criticado por seres vivientes que pertenecen a la especie humana, cumple perfectamente con diversos comportamientos de la naturaleza misma, por ello, la tendencia difícilmente cambiará.

Insisten en que la Liga Mexicana es una de las 10 mejores en el mundo, sin presentar más pruebas que un cierto grado de competitividad gracias al pobre nivel futbolístico; es decir, todos corren en un pelotón, pero el líder está muy lejos de imponer una marca mundial, por lo que ya estamos presenciando uno de los peores campeonatos de la historia, pese a la nueva estructura federativa.  Como dice la propia LigaMX, ahí están los números que lo demuestran.

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