Torazo
• Volcado debería de estar el país con un atleta que rompe con todos los moldes, pero no.
#PrimeraNETA
Los hervores instantáneos, la refinada capacidad para denostar, la facilidad para publicar una opinión, los aplausos con las manos sucias, la falta de logros, la necesidad de hacer menos a alguien. El juicio ajeno, la crítica gratuita del inseguro, la paz ajena que nunca se va a conseguir. El que no compite, el que encadena. La miseria. En México, el esfuerzo más que inspirar, incomoda: Isaac del Toro no es Torito, es un toro para Las Ventas, siempre bajo el caro cobijo de Hilda, su madre, pasó de sensación mundial del ciclismo a “irrespetuoso”, a “novillo con aires de grandeza”.
Volcado debería de estar el país con un atleta que rompe con todos los moldes, pero no, los que han aparecido por doquier son los expertos de reposet, los que nunca han hecho un esfuerzo mayor, pero son artistas de la descalificación. Los ataques recibidos por Del Toro hablan de todos menos de él, hablan de un país que gusta y disfruta ver al que cae, hablan de una frustración generalizada. La realidad es muy simple, pero a veces cuesta entenderla: el éxito ajeno molesta. Isaac es un espejo que incomoda, y no es justo minarlo con miles de ofensas por minuto. El Torito ya habló, su cuerpo lo dijo en cada etapa, su mente lo hizo en cada estrategia, su fuerza física en cada pedaleo.
Isaac no debe ninguna explicación. La explicación la deben de dar sus juzgadores.
Ellos, los que opinan desde el teclado deberán de preguntarse: “¿Por qué soy tan miserable? ¿Por qué si el logro no es mío, no puedo apreciarlo? ¿Por qué no logro cosa alguna?”.
#SegundaNETA
Del Toro no sólo cautiva por sus piernas, sino por su manera de declarar y de sentir, de hacer sentir, de festejar, de hablar. Dice que quiere impactar, que simplemente quiere impactar y divertirse con lo que le gusta, y cuando el reportero le dice que es un hombre de gran fortaleza mental, él le revira contestando que no es un hombre. “¡Pero ya es mayor de edad!”, vuelve el reportero, “Soy mayor de edad, pero todavía hay que crecer, estoy aprendiendo”.
Ese es Del Toro.
#NETASextras
Gracias Isaac, y perdón.
