Molelandia noroñizada

#PrimeraNETA: ¿Cómo resolver los problemas de fondo, los que le duelen de verdad a la ciudadanía, si no se pueden poner de acuerdo para decidir si un operativo de seguridad le correspondía a la Policía local o a la seguridad privada de un club de futbol? El Club ...

#PrimeraNETA: ¿Cómo resolver los problemas de fondo, los que le duelen de verdad a la ciudadanía, si no se pueden poner de acuerdo para decidir si un operativo de seguridad le correspondía a la Policía local o a la seguridad privada de un club de futbol? El Club América, ese emblema todopoderoso, anda viviendo y sufriendo tratos que jamás se imaginó: pasó de ser “Soldado del presidente”, como alguna vez lo declaró El Tigre Azcárraga, a ser castigado por un alcalde, no mal calificado, que les ha cerrado el estadio por creer que “el personal del Club América se excedió en sus limitaciones al cerrar una vialidad, cuando no le correspondía, poniendo en riesgo a las familias de Benito Juárez”. Y no sólo eso: se les fue a la yugular declarando que no iba a permitir que empresa alguna o equipo se adueñe de las calles. El revire no tardó, se acusó al alcalde de haber tomado la decisión, no por la bronca vial, sino porque le negaron palcos y boletos VIP. “Fuentes cercanas al club, revelaron que el alcalde solicitó palcos para permitir que el partido se jugara con las puertas del estadio abiertas” replican en redes sociales, seguidores y afines al ave; ¿fuentes cercanas?, ¿qué fuentes? ¿Quién encabeza esas fuentes? ¿Tienen esas fuentes un audio o un video del alcalde haciendo esas peticiones? Este país se ha hecho presa de los dichos, como si la palabra lo fuera todo, y nada más alejado que la realidad. La palabra vale oro, sí, pero vale mucho más que eso cuando va embebida en los hechos, en los actos, en el documento que pruebe que la palabra ha sido cumplida, porque si no de nada sirve.

#SegundaNETA: Le preguntaron a Diego Reyes, flamante nueve del Gallo Blanco, en una entrevista banquetera que, ¿cómo tomaba el hecho haber estado acostumbrado a equipos grandes, por qué ahora había aceptado estar en un club que no tenía esas posibilidades? “¿Y, por qué no?”, contestó, avezado Diego. Era la única respuesta que podía dar; inimaginable que hubiera contestado “porque las piernas ya no me dan para competir a esos niveles”, o “porque el tiempo ha pasado”. Buena respuesta para respaldar a Marc Spiegel, a su club, a la afición de Querétaro y a su propia carrera. El tiempo le va a dar la razón, los Gallos lo tienen todo: afición, estadio, ciudad. No en balde se gastaron 2,500 mdp en su compra. Mucho me temo que la sorpresa que se llevarán los dueños de Gallos será similar a la que se llevó Irarragorri, cuando descubrió Guadalajara vía el Atlas.

#NETSextras: Ya se noroñizó también #Molelandia, mala cosa.

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