Möet y dorilocos

Las figuras actuales de la lucha libre mexicana tendrían que trabajar unos 120 años para ganar el sueldo que Checo Pérez recibe en 10 meses.

#PRIMERANETA

No sólo los voltean a ver para sacar raja, quiero pensar que el respeto es genuino y no sólo es tema de coyuntura (dirían los políticos) que, por cierto, les cae como anillo al dedo. Lo de ambos bandos es disciplina y peligro, y si bien la muerte les ronda por igual (porque les ronda) buscando un fallo, son dos vidas simplemente incomparables: una más ad hoc para Mónaco o Madrid, y la otra más bien tira hacia Neza y La Doctores. Dos glamures tan distintos, pero igualmente saturados de fascinación. Dos derramas económicas inconmensurables distintas. Una de Möet, otra de dorilocos. Dos dramas, dos odiseas, dos muertes, porque, aunque el código postal de Bolonia sea tan distinto al de la Cuauhtémoc, lo mismo valía la vida de Oro, que la de Ayrton Senna. Pues esos mundos tan dispares, tan lejanos, se intentaron fusionar con motivo del Gran Premio de México, y yo sigo queriendo pensar que es una unión genuina, pero los hechos dicen lo contrario: Checo apareció en un video donde presenta el casco para la carrera en el autódromo mexicano, pero no va más allá de decir que: “Soy un apasionado, me encanta desde chiquito la lucha libre y a mis hijos también, trae las cintas acá detrás de la máscara y espero que les guste mucho”. Al final no tuvo tintes de homenaje al pancracio mexica el performance de la escudería Red Bull, más bien pareció un nuevo caso de ésos en donde el rico se aprovecha del pobre. Porque si en esa foto de la escudería inglesa, se hubieran visto las máscaras de Mil Máscaras, Los Villanos, Blue Demon, Fishman, El Solitario, Dos Caras, Wagner, El Huracán o Canek, habría sido mucho más que suficiente para ganar el cariño eterno del modesto y encantador aficionado a la lucha libre mexicana; porque el aprecio del rico ya lo tienen, ahí es cuestión de paddocks y dólares.

#SEGUNDANETA

Porque en la lucha libre se entrena a diario, se sufre de verdad, y todo es por amor. Porque ¿qué más puede ser sino amor, arriesgar la vida cada tarde por unos cuantos pesos? Las figuras actuales de la lucha libre mexicana tendrían que trabajar unos 120 años para ganar el sueldo que Checo Pérez recibe en 10 meses; los preliminares, o sea los luchadores más modestos, que suelen ser los que más arriesgan, cerca de mil 200 años.

#NETASEXTRAS

Sí: mil doscientos años.

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