Más Aguirres, menos Fofos
Aguirre es un entrenador potenciado por una generosa personalidad.
• Aguirre es un entrenador potenciado por una generosa personalidad.
#PrimeraNETA
A orillas del Guadalquivir, El Vasco Aguirre se ha consagrado. Qué gran lugar. Y se consagró perdiendo. Sus palabras y sus formas lo enaltecen como a pocos, porque muy pocos son capaces de aquilatar el valor de la vida, y de darle su justa dimensión a lo realmente valioso de la existencia: de entrada, saber que la existencia algún día terminará.
A sus 65, millonario, se declara “pleno”, con “Silvia, su esposa, viviendo en Palma”. Sin reflectores, a la sorda, con una eterna, enorme, y blanquísima sonrisa, Aguirre trazó su rumbo y logró un proyecto deportivo que lo encumbra como el mejor entrenador mexicano de todos los tiempos. Un entrenador de culto, potenciado por la mayor de sus armas: una generosa personalidad. ¿Cómo mutar el pavor en alegría? Son trucos sólo destinados para unos cuantos alquimistas, Javier Aguirre, por ejemplo. Para la posteridad quedará la conjura de los penales, ayer en La Cartuja. Más se verá, y se usará para dar algún ejemplo, el video de Javier dictando el orden de los cobradores, que el de Iker Muniain levantando la Copa del Rey.
#SegundaNeta
“Yes, yes, yes, yes”, sonaba el grito de guerra de Danielson. Qué alta quedó la vara en la Arena México. Qué tranquilidad. Los monitores de Leo Magadán, el “rudísimo de cinco estrellas”, ya no le permitían escuchar a sus compañeros de transmisión. La México Catedral era un hervidero. “Yes, yes, yes, yes”. Hace casi ocho años, Brian Danielson recibía un video de su ídolo Genaro Vázquez Nevarez: “Yo sé que eres una gran estrella, que eres un gran luchador, un gran ser humano y de esas personas es de las que yo quiero aprender”.
Brian tenía 36, Genaro, 57. Y el viernes por fin se encontraron: “Yes, yes, yes, yes”, rugía la colonia Doctores. La lucha estelar fue para Danielson. Tan pronto lo venció, se lo echó a los hombros, sabedor de que la noche era para y de Panther. Para mi querido Leobardo Magadán, la postal de Danielson llevando en hombros a Blue Panther, el “maestro lagunero”, es comparable, en trascendencia, a la de Canek levantando a André El Gigante en el Toreo de Cuatro Caminos. Extraordinario. Son los juegos del hombre, los de la trascendencia. Los de Aguirres y unos cuantos.
#NETASextras
La tragedia es que cada vez hay menos como Blue Panther o Javier Aguirre, y más como Fofo Márquez.
