Las malas fiestas

#PrimeraNETA No sólo que opinen de los que han ganado el Gran Premio de Mónaco: que pasen también al patíbulo y sean sometidos a juicio, todos aquellos que saben cuándo es el momento preciso para pedir una disculpa pública y que la hayan pedido. Sí, lo de Checo ...

#PrimeraNETA

No sólo que opinen de los que han ganado el Gran Premio de Mónaco: que pasen también al patíbulo y sean sometidos a juicio, todos aquellos que saben cuándo es el momento preciso para pedir una disculpa pública y que la hayan pedido. Sí, lo de Checo fue “una mala fiesta”, y las malas fiestas suelen ir acompañadas de malos consejeros, de extravíos y de falta de límites.

El viernes, Checo se disculpó públicamente vía Instagram con imprecisiones menores de sintaxis, pero con envidiable responsabilidad; empezó diciendo que ha visto los videos que circulan sobre la fiesta, pero aclaró que son su responsabilidad, habló de la unión con su esposa, y agradeció el amor que le profesan quienes lo conocen de cerca; escribió al final, que no hablará más del tema. No se necesita más. El día que todos tomemos responsabilidad de nuestras “malas fiestas”, las reconozcamos, pidamos perdón y aceptemos las consecuencias, ese preciso día, éste será un mejor país.

Si además, podemos contener a medio segundo a un Ferrari respirándonos en la nuca, y escurrir una lágrima mientras suena el Himno Nacional Mexicano, estaremos muy cerca del fin de nuestra misión.

#SegundaNETA

La delTata Martino es otra “mala fiesta” que, como la de Checo, está acompañada de malos consejeros, extravíos y falta de límites. Ha sido una fiesta mucho más larga, y no se ha sabido acompañar del más pírrico de los triunfos. Es una fiesta en curso y una pachanga por la cual no se ha pedido disculpa alguna. Cuando el final se acerque, a mediados de diciembre; cuando el sol anuncie su salida y el olor a champaña sea ya insoportable; cuando se busque un catre en donde reposar, será tiempo de tomar decisiones: pedir una disculpa pública por ser organizador de tan mala fiesta, levantar la Copa del Mundo o irse a casa por la menor y más insignificante de las puertas. Hoy firmo la tercera opción. Veremos de qué está hecho Martino.

#NETASextras

¿Nunca volverá Raúl Jiménez a ser el mismo después de su accidente? No lo sé. ¿Es otro Raúl Jiménez después del accidente? Absolutamente, sí.

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