La Tota para presidente
#PrimeraNETA. Debajo del vidrio de su escritorio, y en el reverso de una tarjetita blanca, escrito con esa letra un tanto temblorosa que pudiera desnudar la edad de quien redactó, se leía en mayúsculas: “LA GRANDEZA DE UNA PERSONA SE MIDE POR SU CALIDAD HUMANA, NO POR ...
#PrimeraNETA. Debajo del vidrio de su escritorio, y en el reverso de una tarjetita blanca, escrito con esa letra un tanto temblorosa que pudiera desnudar la edad de quien redactó, se leía en mayúsculas: “LA GRANDEZA DE UNA PERSONA SE MIDE POR SU CALIDAD HUMANA, NO POR LOS CINCO MUNDIALES QUE JUGÓ”. Era el recordatorio diario de él para él, de La Tota para Antonio. En el renglón de abajo, en esa misma tarjeta un nuevo apunte: pagar a Lolo 165 pesos semanales. “Me gusta leerlo diario y además me retroalimenta”.
“¿Quién más anda por aquí?” le pregunté. Recorrió su dedo sobre el mismo vidrio del modestísimo escritorio y señaló a una mujer mayor, sentada sobre un reposet blanco: “Mi madre, que en paz descanse; mi familia, mis hermanos. Mis hijos, cuando tenía apenas cinco, llegué a nueve, quise seguir teniendo un equipo mixto, la cancha local se inundó y la cena estaba difícil”, y luego una carcajada sabrosísima, de esas que contagian.
“¿Jalaba usted mucha mujer?”. “Una que otra”, y nueva carcajada. “Una que otra, pero todo es el respeto, yo tenía hermanas, pero no era un mojigato, me gustaba divertirme, pero siempre respetar”.
“Señoras madres de familia, tengan cuidado con sus hijas, háganles ver la vida”.
#SegundaNETA. Y siguió la plática en aquella Vidriería Carbajal: “¿Qué haría usted si fuera presidente de la República?”.
“Educación, educación. Ahí estriba el éxito o fracaso, ¿qué va a hacer una persona no preparada?... fracasar. Una persona preparada tiene más chance”.
“¿Y por qué somos tan transas, don Antonio?”.
“Porque creemos que perjudicando a alguien somos muy capaces, muy listos, muy vivos, y muy inteligentes, cuando en realidad somos una bola de sinvergüenzas”.
#NetasEXTRAS. Más Totas para este descompuesto México. “Sí se puede, sí se puede”.
