La difunta Molelandia

Anda triste Molelandia, no son cosas del pambol, son recuerdos de Acapulco, devastado y sin control. De regeso en nuestra liga, siempre historias del ayer, de la flaca caminando, en un mundo de papel. No hay proyectos con substancia, ni interés por ...

      Anda triste Molelandia,

no son cosas del pambol,

son recuerdos de Acapulco,

devastado y sin control.

De regeso en nuestra liga,

siempre historias del ayer,

de la flaca caminando, en un mundo de papel.

No hay proyectos con substancia,

ni interés por trascender.

Viejos vicios maquillados,

por la prensa, la amistad.

Pocos planes reposando en la fe y la sobriedad.

Y la liga ahí va penando,

solita, sin dignidad.

Hay dos ricos por el norte,

en el mero Regio Ranch,

abandonados de Samuel se quedarán;

      son los Tigres y la Raya, equipos con probidad.

Dueños de dos planteles de clase mundial.

Otro cuento es el de Chivas,

quien confiando en su pueblo, ha sabido subsistir.

¿Quién diría que dos foráneos se encargarían?

Van Pauno y Fernando; ¿quién los puede abatir?

Ahí te ves, pues, Molelandia,

tienes chamba por hacer,

no te creas las lisonjas que te tiran por cumplir,

y no digas “¿quién me puede merecer?”,

al contrario, compañera, tienes todo por pulir.

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