¿Hueles el verde?

#PrimeraNETADespués de 15 años frecuentando el mismo restaurante, la misma mesa, el mismo personal, lo conocí. Me impactó. Seguramente así y ahí tenía que ser. Aunque nos dividían muchos metros, varias mesas, humo y pláticas, nuestra mirada se cruzó; yo no ...

#PrimeraNETA

Después de 15 años frecuentando el mismo restaurante, la misma mesa, el mismo personal, lo conocí. Me impactó. Seguramente así y ahí tenía que ser. Aunque nos dividían muchos metros, varias mesas, humo y pláticas, nuestra mirada se cruzó; yo no quería, es que sentía que no tendría las armas suficientes. Se reía y platicaba, comía… bebía. “¿Qué pasó?”; me dijo con otro ángulo de visión Gibrán, mi compañero de mesa.

“No mames, esto está muy cabrón”. No le pude decir más.

#SegundaNETA

Anteayer al despertar, ya estaba en mi WhatsApp un primer mensaje de su “sombra” y cuidadora, uno de sus ángeles guardianes: “Para platicarte que este ‘jovenazo’ hoy comió a las 5 de la mañana, para poder estar contigo”.

Mientras entraba la mañana en el hotel de concentración del Chiverío y se preparaba la barra de desayuno con frutos de temporada, huevos al gusto, avena, mate y té, José Carlos ya ganaba una nueva batalla: levantar una mano, controlar con la mente el dolor, pedir a quien lo asiste que no quede ninguna arruga en la manga para luego seguir con el otro brazo, y así sucesivamente. Qué gran acierto fue olvidarme del tricampeón y de las Chivas; de los Ti-gue-res y de El Chicharito, de la jornada dos de #MOLELANDIA ¿Para qué arrimarse a quien nada ofrece? El viernes pasado lo volví a ver, comí de nuevo con el “jovenazo”, pero ahora sentados a la misma mesa: un jardín verde, fresnos viejos, sol pasivo y silencio, mientras cronistas y opinadores ya se preparaban para arrimarle calor a los juveniles del Tapatío.

No tiene tiempo para pensar en si fue o no una falta de respeto que Jardiné no viajara con el equipo, tiene decisiones más importantes por tomar: por ejemplo, si el perfil de uno de sus cuatro cuidadores es el óptimo; y tiene otros miedos por vivir, por ejemplo: si cuando llegue a su casa, que habita en solitario, estará su cuidador del turno nocturno. Si acaso no llega, empieza una nueva pesadilla. Tiene 40 años y no cree ni en la suerte ni en el pasado, cree en la energía y cree que Dios habita dentro de él para dar testimonios, no mueve un centímetro de su cuerpo, sólo la cara, y dice que abraza los cambios como posibilidades de crecimiento, para descubrir nuevas formas de vivir la vida a su máximo potencial. Lleva más de 20 años sin moverse, a los 16 tomó el coche, aceleró y el resto es historia. Las Chivas a nadie convencen en Aguascalientes.

#NetasEXTRAS

“Cabrón: hueles el verde”.

¿El verde? le contesté preguntando.

¡Sí! Huele delicioso, esto es vida…

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