Es lo que es

• Al América sí le deberían de llamar “el ave de las tempestades”, está pintado el mote.

#PrimeraNETA

Si la localía hubiese sido a la inversa, o sea, si Benjamín Mora no hubiera viajado con sus gallos (que no tan gallos) a la CDMX para verle la cara al “ave” de Jardine, y en su lugar hubiera mandado a un segundo de abordo nadie habría dicho “pío”. Al América sí le deberían de llamar “el ave de las tempestades”, está pintado el mote. Así como no era tan acertado ese mismo apodo de los pájaros y los huracanes para el matador de toros mexicano Lorenzo Garza, que se caracterizaba por su volubilidad en el ruedo, hoy, a los de Azcárraga, a los de la cancha, los dibuja con perfección: lo del ave y las tempestades viene a cuento por aquel pájaro de nombre “petrel”, un ave marina que pesca cuando su presa se encuentra cerca de la superficie de las olas. Y para que los crustáceos se encuentren ahí, es porque hay, o porque avecina tempestad; y si se puede pescar en la tempestad, se puede pescar en cualquier momento.

#SegundaNETA

Pues al América se le aprieta por las razones que ya todos conocemos: porque se le odia, porque es tricampeón, porque es el equipo más ganador del futbol mexica; probablemente porque es de Televisa… porque “ódiame más”. En una de esas ya no se le debería de odiar tanto, creo yo. En los últimos años ha cambiado para bien su esencia, ¡con las complicaciones que conlleva ese cambio! Se han deshecho de perfiles como Miguel Herrera, y han llegado los Fidalgos; ya no se promueve lo del “ódiame más”, lucen disciplinados. Con lo de los árbitros, que muchas veces pitan a su favor, de momento no hay nada qué hacer, pero tampoco es que esos “errores” nazarenos signifiquen campeonatos. Ojalá que más instituciones lograran lo que hizo el América el pasado viernes: mandar a un equipo de once mexicanos, en su mayoría menores de 23 años, a bailar al equipo rival. Se queman las mesas de análisis en las cableras, discutiendo que si la ausencia de Jardiné y la presencia de Cervantes. Nunca será lo de menos saltarse un reglamento, pero casi siempre hay excepciones a la regla.

Hay que ver el fondo del asunto y no sólo el odio por los “cremas”.

#NETASextras

Con Cristóbal Ortega en el pecho y con el Chiquito Sánchez como director de orquesta, el América lacró en Querétaro un mensaje esperanzador para Molelandia.

Es lo que es.

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