De tejana y gafa oscura
Los tendidos vacíos y aquellos que fueron figuras del toreo, hoy peseteando en los pueblos.
#PrimeraNETA
Aquellas dos tradiciones tan llenas de fervor, tan coloridas, tan de sorda seriedad, tan simbólicas, tan dignas de respetar, ya se van encaminando a su particular Mictlán. De un lado, la política destaza costumbres y arrolla empleos dignos por solo la nota ganar; por el otro, amafiados unos cuantos, que cada torneo son más, buscan el beneficio propio sin voltear a los demás. Cayó como anillo al dedo, diría el clásico, hoy es día de los difuntos y el altar para una de estas dos tradiciones cada vez tiene más forma, va agarrando su color. Los tendidos vacíos y aquellos que fueron figuras del toreo, hoy peseteando en los pueblos, son ingrediente primordial y perfecto para consumar la matanza. El segundo altar, el de #Molelandia, va agarrando también estructura, ya se le ven cuatro de los siete escalones que simbolizarán los pasos que debe de dar para llegar al descanso eterno. El silencio de las plazas de toros y el vacío de los estadios son testigos fieles de un país que deja morir las tradiciones que en algún momento lo definieron. El público mudo… harto. Justamente harto, dignamente mudo. No van a ganar ninguna batalla, es mejor abrazar viejas estampas.
#SegundaNETA
¿Por qué son tan incómodos los valientes? ¿Por qué los que luchan a contracorriente terminan solos y, generalmente, olvidados? Estas épocas ya no van de velas ni de tradiciones, van de neones y algoritmos; ya no se aplaude en los tendidos, hoy se desliza el dedo; y el que se jugaba la vida entre los pitones mejor se desvive por likes. Qué bien le harían a estas dos tradiciones mexicas don Emilio Maurer y Rodolfo Rodríguez El Pana. Don Emilio, a sus 87 años, vive en el recuerdo de los años dorados del futbol mexicano, de las Copas América, de la Libertadores, la rebeldía de un dirigente que nunca se arrodilló; Maurer debe de ser recordado por incómodo y perseverante. El Pana, en el más allá, debiera ser amuleto de los que empiezan en un mundo casi difunto. Debe de ser inspiración de lucha contra las mafias y los olvidos. Contra las trampas. La tauromaquia en México, si no ha muerto, se encuentra en cuidados paliativos, y no de vieja ¡eh!, morirá de abuso y olvido, de egoísmo, de tendidos en ruina. A #Molelandia que le prendan una vela, y que se la prenda un valiente… y que se la prenda pronto.
#NETASextras
Pablo El Mozo de Mendoza, peseteando en Nochistlán: de tejana y gafa oscura matando a dos indefensas ratas, otro clavo al ataúd.
