Cayó una quincenita
#PrimeraNETA. Rodrigo Ares de Parga sigue sin cumplirle a sus trabajadores; sigue ondeando su bandera, la del cinismo y la cara dura. En el Club Querétaro se ve cada vez menos gente: en las oficinas ya nadie contesta el teléfono y los jugadores ya no van al club, ...
#PrimeraNETA. Rodrigo Ares de Parga sigue sin cumplirle a sus trabajadores; sigue ondeando su bandera, la del cinismo y la cara dura. En el Club Querétaro se ve cada vez menos gente: en las oficinas ya nadie contesta el teléfono y los jugadores ya no van al club, porque la misma directiva se los pidió: no quieren tenerlos en casa “dando lata”, pidiendo el sueldo que no les han pagado. Como si se tratara de un paliativo, a algunos empleados del club ya “les cayó una quincenita”. Hubo una época del Club Querétaro en donde los propios seguidores del equipo salían a “botear”. El resultado de la “boteada” se destinaba para darle un “piquito” a los que ganaban menos, jardineros y utileros; eran otras épocas, en las que Amado Yáñez había caído en desgracia, eran los tiempos en los que no había ni un centavo partido por la mitad. Hoy sí lo hay, pero la directiva ha decidido no pagar. Ojalá que las empresas asentadas en Querétaro, que aparecen con publicidad en la camisa de Gallos Blancos, le cierren la llave al patrocinio y le digan a De Parga que ya no van más con el proyecto, sino hasta que se le pague a la gente que trabaja dentro del club; porque, si no lo hacen, corren el riesgo de volverse cómplices. El área deportiva y de comunicación de Gallos Blancos sólo una cosa ha hecho bien: desarrollar a niveles vergonzosos un servil y cómplice mutismo. Nadie puede dar información, le tienen terror a sus patrones. Seguro para ellos sí hay sueldo, que probablemente sea la paga por su silencio.
#SegundaNETA. Llegó a #Molelandia sin hijos y con 24 años. Tuve la fortuna de hacerle su primera entrevista televisiva en este país. Masticando un “portuñol” con más “porto” que “ñol”, pronto se volvió referente de su equipo. De físico portentoso y espíritu firme y bonachón, conquistó pronto el futbol mexicano. Se fue y volvió: su primer entrenador en México lo importó nuevamente de Brasil. Esta semana nos regaló una increíble voltereta.
#NETASextras. Tiago Volpi es uno de esos porteros que los equipos, cualquiera que sea, necesitan para campeonar.
