Aguirre, el honesto

#PRIMERANETA Ni la convocatoria ni quien convoca ni los convocados, son la solución, se sabe. Para que un fracaso sea más sonoro, sólo hace falta que las expectativas en torno al proyecto sean robustas, y de eso se está encargando la Federación Mexicana de Futbol. Ya ...

#PRIMERANETA

Ni la convocatoria ni quien convoca ni los convocados, son la solución, se sabe.

Para que un fracaso sea más sonoro, sólo hace falta que las expectativas en torno al proyecto sean robustas, y de eso se está encargando la Federación Mexicana de Futbol. Ya pasan de robustas para rayar en lo obeso: ¡Qué bien se ven el Vasco y Rafa enfundados en sus chamarras verdirrojas de la Selección Mexicana! Van a hablar y a declarar; uno con gracia, otro con elegancia, pero hueco el mensaje, no hay con qué llenarlo. Ya se sienten los tufos de la nueva convocatoria, se leen, se escuchan, y es pan con exactamente lo mismo de siempre: la prensa revive a cambio de likes los supuestos errores de Aguirre en sus dos procesos mundialistas. Los deshojan sin pudor: que ¿cómo el Conejo en lugar de Paco Memo?; que nada tenía que hacer el Bofo contra Argentina; poco falta para que aseguren que el tercero de Carlitos, Ochoa lo atajaría sin soltar la bola. Todo a toro pasado, a la fácil. Los jugadores convocados que no juegan ni en sus equipos, dicen las sobadas frases de siempre, se les olvida dedicar tres “minutos nalga” para pensar en sus declaraciones, para ser poquito más profundos, menos bobos. “Siempre es bonito para un jugador ir a la selección nacional”, dice Diego Lainez desde la sala de prensa “ti-gue-ré”. Ya podrán estar en Grecia, Inglaterra, España o en la China Cochinchina: cuando llegan, se empandillan, se ponen la del Tri y saltan a la cancha… a fracasar, siempre a fracasar.

#SEGUNDANETA

Política, razón e historia, un coctel mortal. Aquella tarde, en Pretoria, Maradona hablaba con la tranquilidad que da la razón; ligerita dosis de política para empezar la rueda de prensa y asegurar que México era un equipo compacto y que jugaba bien, cuando ni era compacto ni jugaba bien. Después se apoyó en la historia y la historia es toda albiazul. Aguirre habló a la mañana siguiente, lo sabía él y lo sabíamos todos: “México me da la sensación de que no es favorito de nadie, que estamos abajo en las apuestas, que los favoritos son ellos y que no tenemos ninguna posibilidad. Vamos a verlo, son 90 minutos y veremos si somos capaces de cambiar el rumbo de la historia, intentaremos vencer la estadística”. Aguirre, el honesto.

#NETASEXTRAS

Es muy tarde, el mal ya está hecho, y ni Javier ni Rafa son la solución.

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