Modelo de negocio
Mientras que las entradas a los estadios notablemente continúan a la baja en el futbol mexicano, los aficionados tampoco están siguiendo las transmisiones de la televisión como sucedía en el pasado, supongo que esto tiene preocupados a los responsables del balón, en ...
Mientras que las entradas a los estadios notablemente continúan a la baja en el futbol mexicano, los aficionados tampoco están siguiendo las transmisiones de la televisión como sucedía en el pasado, supongo que esto tiene preocupados a los responsables del balón, en este caso a Yon de Luisa, el mandamás en la Federación Mexicana de Futbol, así como a Enrique Bonilla, representante de la Liga Bancomer_Mx, nada más lo supongo, porque, en los hechos, poco se hace.
La propia Liga publica en su página las asistencias a los estadios, las cosas son preocupantes, pues el promedio en los recibos del balompié mexicano en la liga grande apenas supera, en promedio, un 50 por ciento del aforo de los estadios, registrándose el pasado fin de semana un 54 por ciento de cupo total de la liga con aficionados en las tribunas. En pocas palabras, casi la mitad de los estadios de nuestro balompié, en promedio, están vacíos. ¿Les inquietará?
Supongo que hay muchas lecturas, sin embargo, desde mi punto de vista, el espectáculo no es el adecuado, quizá la exagerada extranjerización de los equipos les ha reducido identidad y seguidores. Supongo que ver a un equipo donde sólo hay un canterano en la cancha, como sucede en el América, no es lo más atractivo para los aficionados de cepa, y menos el observar que en muchas ocasiones sólo haya jugado el equipo amarillo con tres nacidos en nuestro país de titulares o cuatro, como el fin de semana anterior.
Es excesiva la gran cantidad de extranjeros, está claro, supongo que la desbandada de los estadios tiene que ver con el poco amor a la camiseta, lo que hace que los partidos se tornen aburridos y faltos de garra. Es notable la carencia de entrega y convicción de defender los colores de sus respectivos equipos. Ya sé que muchos pensarán que es falta de profesionalismo, sin embargo, en partidos como el Pumas-América los académicos resolvieron el encuentro con más amor y pasión por su institución que buen futbol. Aun así, se agradece.
Es un tema no menor y muy interesante para los mercadólogos. El asunto es que los estadios, cada vez más, se notan vacíos y, por más promociones que se hagan, si no hay un espectáculo que emocione a los asistentes y cierta afinidad con los jugadores, las entradas seguirán a la baja.
Ojalá los dueños del balón reaccionen.
