Genial

El primer título de Ancer en el PGA Tour no tarda.

Ha resultado fantástica la actuación del tamaulipeco Abraham Ancer quien, por tercera vez en su carrera dentro del PGA Tour, culmina en la segunda posición. Francamente, parecía que todo estaba puesto para que llegara su primer triunfo en la liga más importante del planeta, la que reúne a los mejores talentos del golf mundial, pero aún habrá que esperar.

Ancer ha crecido notablemente en su carrera y ya se ha colocado —gracias a su segundo sitio en el marco del RBC Heritage, jugado en Carolina del Sur, en el campo Hilton Head— en la posición veinticuatro del ranking mundial, un mérito enorme si consideramos los millones de jugadores en el orbe. Estar en los top treinta es, sin duda, genial. El de Reynosa nos deja claro, ya con sus tres segundos lugares en el PGA Tour, que el triunfo está por llegar, sólo necesita un pelín de suerte, tal como la tuvo Webb Simpson, el ganador del domingo pasado, quien logró su sexto título en el tour. Webb Simpson concluyó con siete debajo de par el último día, algo fantástico, y no falló un putt, los metió de todos lados. Así, resultaba complicado ganar, a pesar del formidable torneo del mexicano.

La temporada pasada, Abraham se acercaba a su primer título, pues concluyo segundo en el Northern Trust, a tan sólo un golpe del triunfador Patrick Reed. En la presente temporada culminó segundo en el American Express, en el mes de enero, a dos golpes del triunfador Andrew Landry, y el domingo pasado, nuevamente culminó segundo, a un golpe del ganador. Es un hecho que sólo ha faltado un poco de suerte para que los putts que el domingo no entraron de manera increíble, si lo hagan, pues el nivel y la confianza con la que Ancer está jugando son muy sobresalientes.

Cada vez lo vemos con mayor tranquilidad, por lo que no hay duda que lo veremos triunfar muy pronto, pues hoy ya es uno de los mejores, de ello habla su posición once en la FedEx Cup, la clasificación de la actual temporada. Ya preparan, en el Club Campestre Reynosa —donde se formó Ancer— una gran fiesta para el momento en el que llegue el ansiado triunfo. Por cierto, vale la pena mencionar que el campo donde Abraham aprendió a jugar al golf se encuentra ubicado a unos metros de la frontera de Reynosa con McAllen, situación que marcó la vida de nuestro gran golfista, pues esa circunstancia le ha beneficiado en su desarrollo, el cual lo ha hecho llegar hasta donde ahora se encuentra. Felicidades y a seguir, con paciencia, esperando la llegada del primer título del PGA Tour, no tarda.

Temas: