Eterno II

• Es muy triste observar a uno de los más grandes tenistas de la historia haciendo un esfuerzo descomunal para avanzar.

• Es muy triste observar a uno de los más grandes tenistas de la historia haciendo un esfuerzo descomunal para avanzar.

Desperté muy temprano la mañana del sábado pasado para poder presenciar lo que muy probablemente haya sido el último partido de Rafael Nadal en el Internazionali d’Italia, pues resulta prácticamente imposible el verle en el 2025 con treinta y ocho años jugando a plenitud ese evento.

Francamente, es muy triste observar a uno de los más grandes tenistas de la historia haciendo un esfuerzo descomunal para seguir avanzando en un Masters 1000 y, sencillamente, verlo sufrir, pues ya no puede aniquilar a sus rivales como era la costumbre cuando jugaba en arcilla o, como le dicen en España, tierra batida.

La despiadada manera en la que el polaco Hubert Hurkacz, jugador número nueve del ranking mundial en la actualidad, lo derrotó, sinceramente que fue muy dolorosa, pues en el rostro del español se observaba el desencanto y la nostálgica tristeza de saber que ya no puede, por más que en algunos momentos el inmenso talento surge, brilla, deslumbra, la consistencia y el poderío de antaño parece haberse esfumado, honestamente que era una escena de lágrimas.

Pero las desgracias de los otrora invencibles del tenis, de los mayores dominadores de la historia como una tercia histórica, siguieron el domingo, pues el serbio Novak Djokovic perdió su duelo de dieciseisavos de final, misma ronda en la que perdió su eterno rival, Nadal, ante un jugador que aún no goza de fama mundial, aunque surge y asciende cada vez con mayor robustez, me refiero al jugador chileno Alejandro Tabilo, nacido en Toronto, Canadá, que ha decidido representar el país de sus antepasados.

Nadie sospechaba que el serbio, actual número uno del mundo, perdería en dos sets, también con relativa facilidad, ante el actual número 32 del ranking de la ATP, por cierto, la mejor posición de su ascendente carrera. Pareciera que los resultados recientes de Nole nos llevan a la conclusión de que pronto se verá superado, con la inmensa suerte para él de que sus dos perseguidores, Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, se encuentran sanando de lesiones que no les han permitido jugar en Roma.

Ahora a esperar a que los jovencitos que le acechan dejen atrás las lesiones y puedan superar y desbancar al gran Djokovic, algo que parecía imposible, pero que ahora parece cuestión de tiempo.

A finales de mes comienza Roland Garros, el torneo que ha pertenecido, en nuestro tiempo, a Nadal, que se ha proclamado ganador en 14 ocasiones, sí leyó usted bien, 14 triunfos, mientras que Nole ha triunfado en tres, sin embargo, parece casi imposible ver al serbio repetir su triunfo del año pasado, cosa del dios Cronos, ni más, ni menos.

Temas: