Es cuestión de actitud
El Tri tuvo capacidad de reacción.Sencillamente se puede analizar lo acontecido en los últimos dos partidos con la Selección Nacional, en el marco de la Nations League, en sus compromisos ante el seleccionado de Honduras, es el sol y la sombra, el día y la noche, dos ...
- El Tri tuvo capacidad de reacción.
Sencillamente se puede analizar lo acontecido en los últimos dos partidos con la Selección Nacional, en el marco de la Nations League, en sus compromisos ante el seleccionado de Honduras, es el sol y la sombra, el día y la noche, dos paisajes muy distintos y, francamente, me parece muy interesante lo acontecido.
En el funcionamiento del equipo de Jaime Lozano ante el equipo centroamericano en el partido de ida en Tegucigalpa, resultó un desastre, los jovencitos que hacían su presentación en tierras centroamericanas estaban asustados, parecían tener pánico y jugaron de manera lamentable, francamente que nos salió barato el 2-0, pues pintaba para algo aún peor. Jugar ante un equipo tan físico, tan golpeador, con un público hostil, representó un escenario sumamente complejo, y el marcador resume lo acontecido. En pocas palabras, los seleccionados no llegaron al encuentro.
La duda a lo largo del pasado fin de semana era si tendrían la capacidad de reaccionar, de dejar atrás el pésimo partido y jugar a lo que saben, el panorama era muy turbio, afortunadamente dejaron claramente demostrado que tienen carácter, que tienen con qué salir adelante en los momentos de apremio, y creo, sin intentar analizar el funcionamiento, que todos, de manera contundente, se mataron en la cancha, dejaron el alma e hicieron un enorme despliegue físico para pasarle por arriba a los hondureños, que, dicho sea de paso, no se llevaron media docena de goles de regreso a casa de milagro. Incluso parecía inverosímil que no entrara una y otra vez la pelota que, mágicamente para ellos, mantenían su portería imbatida.
Más que ningún otro factor, la actitud fue extraordinaria, la entrega, total, y si el arbitraje fue determinante o no, pues el protagónico árbitro salvadoreño Iván Barton también omitió muchas faltas y tarjetas a los centroamericanos, resulta secundario, fue malo para los dos lados, me pareció que compensó debidamente, pues se perdieron entre los tangos del portero hondureño, más las fingidas lesiones de sus compañeros, más de diez minutos, sin contabilizar los cambios.
El asunto ha resultado muy apetitoso para los detractores por esquema de la Selección Nacional, se han regodeado, pues ya se percataron de que es un buen producto para, según ellos, hacerse los críticos a rajatabla; en contraste, a mí me parece que dichos encuentros les servirán mucho a los jóvenes seleccionados, pues han aprendido mucho más con el resultado adverso de hace una semana que con cualquier triunfo, de mí se acuerdan, y reitero, Jaime Lozano va a triunfar, aunque les duela, reptiles del periodismo.
