Épico
Murray ha sido de los muy pocos en el tenis que, en el mejor tiempo de los tres grandes, Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic, logró estar a la altura.Sencillamente épico ha resultado el partido del tenista escocés Andy Murray en el marco del Abierto de ...

Pablo Carrillo
La neurona
- Murray ha sido de los muy pocos en el tenis que, en el mejor tiempo de los tres grandes, Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic, logró estar a la altura.
Sencillamente épico ha resultado el partido del tenista escocés Andy Murray en el marco del Abierto de Australia.
Murray ha sido de los muy pocos en el tenis que, en el mejor tiempo de los tres grandes, Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic, logró estar a la altura e, incluso, ostentó el número uno del mundo, vaya hazaña, pues lo hizo en plenitud de los mencionados con antelación, en 2016 se mantuvo en la cima del tenis a lo largo de 41 semanas, después de haber terminado 2015 como el número dos del ranking, incluso los derrotó a todos, derrotó 11 veces a Federer, 11 a Djokovic y siete a Nadal. Se proclamó ganador en el Abierto de Estados Unidos en 2012, y en Wimbledon en 2013 y 2016; insisto, lo hizo en el mejor momento de Roger, Rafa y Novak, para complementar esos históricos triunfos se coronó al obtener la medalla de oro olímpico en Londres 2012, así como en Río de Janeiro 2016. Un historial fantástico, inmenso, insisto, mucho más loable considerando la calidad de sus contemporáneos. Es, sin duda, el D’Artagnan de Los Tres Mosqueteros.
A sus 35 años, Andy parecía estar desahuciado del tenis, pues las lesiones le han pasado la factura. Desde 2017, su último año en plenitud, ha batallado con un sinfín de problemas físicos, cirugías, lesiones y molestias que presagiaban un final inevitable, pues, aunque el alma y el espíritu, dos de sus grandes cualidades, siguen intactos, el cuerpo ya no respondía en la dimensión requerida para poder seguir compitiendo al más alto nivel.
Dos operaciones en la cadera, algunos problemas en el codo, así como un sinfín de daños físicos le impidieron continuar en la gira con regularidad en 2018 y 2019, todo parecía apuntar hacia el retiro, pues, por más preparación y empeño, por una u otra razón el físico le impedía competir. En esta etapa, su mejor resultado en un Gran Slam fue una tercera ronda en Wimbledon en 2021, pero, a pesar de ello, no ha cejado en el empeño, de ello hablan sus dos primeros encuentros en Melbourne, pues en el primero batalló por más de cinco horas para deshacerse del italiano Matteo Berrettini, 14 del ranking, y ayer derrotó, con casi seis horas de partido, al local, Thanasi Kokkinakis, habiendo perdido los dos primeros sets y librando un match point. El partido terminó cerca del amanecer y, así, el veteranazo escocés sumó una página dorada más a su inmensa leyenda.
No en balde la corona británica lo ha nombrado un caballero, su capacidad de guerrero, como ayer quedó de manifiesto, lo enaltece aún más.
Mi más sincera admiración.