Calma y nos amanecemos
Que si la prensa los infla, que si la afición los agranda y muchas cosas más se leen y escuchan. La calidad es la calidad, el talento, pero, sobre todo, la mentalidad, que es lo que finalmente hace que los grandes sean capaces de desplegar cabalmente todo el ...

Pablo Carrillo
La neurona
Que si la prensa los infla, que si la afición los agranda y muchas cosas más se leen y escuchan.
La calidad es la calidad, el talento, pero, sobre todo, la mentalidad, que es lo que finalmente hace que los grandes sean capaces de desplegar cabalmente todo el potencial.
Inmediatamente se leen y escuchan comentarios fuera de la realidad y ya hay quienes se atreven a mencionar que Diego Lainez es el próximo Messi. Seamos serios, se trata de un jovencito tabasqueño de gran talento a sus 18 años, pero aún con un largo camino por recorrer, una elevada cuesta que ascender, y mucho aún por lograr, pero de que tiene con qué, tiene con qué para ser un triunfador a gran escala.
Escuchaba comentarios en el sentido de que el padre de Diego Lainez no dejó un buen ambiente en el América, pues se entrometía demasiado en las decisiones del cuerpo técnico, o por lo menos lo pretendía, también lo intentaba con la directiva, cuestión que, a todas luces, no beneficia al talentoso jugador. Se sabe que los padres del ahora jugador del Real Betis Balompié se han desplazado hasta la hermosa ciudad de Sevilla para acompañarle en esta gran aventura, ojalá que, en especial el padre de Lainez, no se extralimiten y sean solamente una guía, como corresponde a los padres de familia, y que el tema deportivo lo resuelva e incremente el joven emanado del club de Coapa.
Recuerdo que Giovani dos Santos, hace cosa de 11 años, también debutaba con un gol en los torneos europeos, a los 18, de inmediato ya se escuchaba y leía que había llegado el nuevo ídolo del balompié nacional, el talento que haría que nuestro futbol progresara hasta el infinito. Si bien Gio aportó grandes momentos y su gran talento quedó de manifiesto en algunas ocasiones, quedó muy lejos de lo que sus grandes atributos presagiaban.
Espero no sea el caso de Diego Lainez, quien ayer, ante el Stade Rennais Football Club, o el Rennes, como se le conoce coloquialmente, nos dejó claramente asentado que es un jugador con condiciones para llegar lejos, siempre y cuando no despegue los pies de la tierra, la inteligencia emocional y el entorno familiar no frenen a tan grandes cualidades.
Espero que la madurez y, sobre todo, el crecimiento físico y mental del jovencito nacido en Villahermosa, Tabasco, repercuta en lo que puede ser una de las carreras más brillantes de un mexicano en Europa. Sí, a los niveles de Hugo, Rafa Márquez, Chícharo, Chucky o Raúl Jiménez, pues, insisto, tiene con qué, pero aún con demasiado para crecer. Ojalá…