Esperanza
Innumerables comentarios ha generado el actual estratega de la Selección Nacional de futbol, Juan Carlos Osorio, quien, a decir verdad, ha tenido una gestión muy afortunada. Lástima que el 07 ante el seleccionado chileno siga siendo una pesada loza que carga sobre sus ...

Pablo Carrillo
La neurona
Innumerables comentarios ha generado el actual estratega de la Selección Nacional de futbol, Juan Carlos Osorio, quien, a decir verdad, ha tenido una gestión muy afortunada. Lástima que el 0-7 ante el seleccionado chileno siga siendo una pesada loza que carga sobre sus hombros; sin embargo, aquella desconcertante y penosísima derrota parece haber fincado el nuevo camino del Tri, después de aquella encerrona en el vestidor donde todos los jugadores, cuerpo técnico, así como los directivos, se comprometieron a cerrar filas, abrazarse y delinear el nuevo rumbo, las nuevas metas.
En aquella infausta ocasión, los propios jugadores ofrecieron todo el apoyo al cuerpo técnico y establecieron, ellos mismos, las nuevas reglas de disciplina y convivencia al interior del equipo. Me dicen que son los veteranos los encargados de cobrar fuertes multas en efectivo si no se cumplen los compromisos de puntualidad y orden que establecieron. No es casualidad que en el grupo parece existir una nueva cordialidad, unión y, sobre todo, camaradería, un requisito indispensable para lograr resultados que nunca antes se han alcanzado.
Casos como el de Carlos Vela, quien se había distanciado de todo lo que tuviera que ver con el equipo nacional, con los directivos y muy en especial con la prensa, llaman la atención. Hoy son totalmente otra cosa. También es de llamar la atención que los jugadores, sin chistar ni poner mala cara, aceptan la constante rotación del técnico colombiano. A lo largo de las diferentes competencias les explica detalladamente la alineación y el porqué de cada designación, de acuerdo con las características de los rivales.
Hasta ahora, y en especial en el asunto de la Eliminatoria, las cosas se han dado de maravilla, también en el global de los resultados, insisto, a pesar del 0-7; sin embargo, el próximo domingo llegará el primer gran compromiso del representativo nacional: el seleccionado de Portugal, con uno de los históricos jugadores, Cristiano Ronaldo, nos pondrán las peras a veinte.
Ha llegado, pues, el momento de la verdad. De obtener un buen resultado, que obviamente es un empate, porque ya ni hablar de un triunfo, espero que todos los detractores de Osorio acepten que sabe su negocio, insisto, a pesar de que muchos colegas opinan que las rotaciones son nefastas.
No hay plazo que no se cumpla y el momento se acerca. Honestamente, se vislumbra muy complicado enfrentar en las primeras de cambio a los lusos. Ojalá que se sublimen los nuestros.
Tienen con qué.