Menos grilla y más trabajo
Simple y sencillamente no nos dejan de otra. Los árbitros se empeñan en acaparar los espacios en los medios de comunicación luego de otra jornada donde se acentúa el terrible momento del arbitraje que, a decir verdad, parecería ya un estado natural más que una ...
Simple y sencillamente no nos dejan de otra. Los árbitros se empeñan en acaparar los espacios en los medios de comunicación luego de otra jornada donde se acentúa el terrible momento del arbitraje que, a decir verdad, parecería ya un estado natural más que una crisis.
Se agradece que Edgardo Codesal tenga esta apertura que hace tiempo no se veía. Me parece un ejercicio sano que explique las consideraciones de los árbitros y profundice en las jugadas polémicas; sin embargo, este ejercicio no puede repetirse semana a semana, menos cuando pretenden hacer ver lo que nadie vio o intentar justificar un error grave; y no hablo de alguna jugada que pueda ser discutida, sino de acciones en las que queda expuesta la incapacidad de los silbantes.
No me cabe la menor duda de que es Edgardo Codesal quien mejor destino le puede dar a las tareas de instrucción en la comisión, y por lo mismo habrá que darle un tiempo razonable para poder evaluar sus resultados. Para enseñar, instruir y orientar es la mejor opción, no para administrar. Son tareas distintas, y habría que revisar su pasado para entender por qué no le dieron el control absoluto de la comisión, o bien, recordar los motivos de su salida.
Hoy son muchas las voces que reclaman la salida de Rafael Mancilla para darle vía libre a Codesal. Piden autonomía de dicho gremio y otras cosas que suenan más a grilla que a soluciones reales para que el arbitraje vuelva al sitio que ocupa históricamente en nuestro futbol.
Más trabajo y, aunque suene ridículo, más tolerancia. Fueron muchos años en los que el arbitraje no pudo aplicar el freno de mano a una caída libre de la que todos fuimos testigos. Paciencia para que ahora los trabajos de instrucción tengan un tiempo razonable de desarrollo y se puedan ver reflejados.
No hay mucho para dónde hacerse. Mancilla (o quien sea) a administrar y Codesal a enseñar, cada uno desde su trinchera y en su especialidad para levantar el lamentable momento que vive el arbitraje mexicano.
