La gran diferencia
Con decir que el Guadalajara se mueve menos que Ronaldinho, ya es bastante. La gran diferencia es que el jugador de Gallos se esfuerza al máximo de sus posibilidades físicas. Tiene intención de ayudar a su equipo y se maneja dentro de los márgenes de lo normal para un ...
Con decir que el Guadalajara se mueve menos que Ronaldinho, ya es bastante. La gran diferencia es que el jugador de Gallos se esfuerza al máximo de sus posibilidades físicas. Tiene intención de ayudar a su equipo y se maneja dentro de los márgenes de lo normal para un jugador que pasó tanto tiempo sin jugar.
No quisiera ocupar este espacio para hablar nuevamente de Chivas, pero su paupérrimo nivel y la poca entrega de varios de sus jugadores nos obligan a caer nuevamente en este tema.
Nadie como Vergara para establecer que, sin resultados, no puede existir la continuidad, y en este sentido el director deportivo Rafael Puente no suma. Entiendo su voluntad por ser transparente y mantener la comunicación permanente a través de los medios de comunicación, pero su declaración entorno a la continuidad deja más intranquilo a Bustos, que los cuatro goles de Gallos.
Aunque, siendo sinceros, Jorge Vergara cumplió sus objetivos: cobró más de lo normal por el boleto, prácticamente llenó el estadio y, los que pagaron y fueron a ver a Ronaldinho, salieron contentos. Ésa habrá que dársela por buena.
En franca depresión también está Cruz Azul, sí, el mismo superlíder de la temporada pasada: demasiados cambios en las intenciones tácticas, tan es así que hoy se opta por un equipo sin delantero nominal. Pero más allá de su falta de gol, preocupa el poco volumen del medio campo con Fabián, Chaco y Rojas, elementos que, uno supondría, se pueden cansar de proveer a sus delanteros.
Y todo lo que le falta a Cruz Azul le sobra al Atlas, equipo que cuenta con un medio campo envidiable y que goza de gran estado colectivo. Gran campaña, con formas, de ésas que tanto mencionan sus rojiblancos vecinos.
América por su parte vuelve a ganar y lo hace de manera justa, gana por la mínima pero con grandes diferencias respecto a lo que produjo Pachuca, que si bien es cierto tuvieron opciones claras, no del mismo tamaño que las de América, equipo que juega bien, pero lo refleja poco en el marcador.
Morelia por su parte en franca caída perdiendo partidos, categoría y arrastrando su historia reciente. Un equipo abandonado que paga el precio jornada a jornada.
Lamentable lo del final del juego, pero más lamentable aún que no tengamos la cultura de la denuncia. Detuvieron a una veintena, mismos que pagaron menos de 35 pesos para salir libres. Y, en este sentido, ningún esfuerzo encontrará recompensa si las penas no se endurecen y no se tenga la cultura de la denuncia.
