¿Qué tan clásico será?
Nada de la realidad nos obliga a pensar que el clásico regiomontano de hoy ofrecerá pasajes dignos de ser recordados. Ambos equipos atraviesan por tal crisis colectiva que nos impide señalar a uno de ellos como el favorito. Sus figuras se cotizan a la baja, ambos tienen ...
Nada de la realidad nos obliga a pensar que el clásico regiomontano de hoy ofrecerá pasajes dignos de ser recordados. Ambos equipos atraviesan por tal crisis colectiva que nos impide señalar a uno de ellos como el favorito. Sus figuras se cotizan a la baja, ambos tienen gente lesionada con dos entrenadores
(Ricardo Ferretti, por los felinos, y José Guadalupe Cruz, por los Rayados) que sabemos son exitosos, pero que tienen tiempo sin encontrar el rumbo.
Tan flojo uno como el otro: la octava posición de Rayados en la tabla no marca mucha distancia con el sótano, donde habitan sus vecinos, ya que son sólo cuatro puntos de distancia. Tigres no ha ganado de visita, pero el Monterrey dista mucho de ser un mandón en casa, principalmente por la manera de jugar.
Y si nos vamos a cada departamento estadístico, encontraremos que Tigres es peor en todo, sí, pero viendo el potencial de ambos, nadie podría descartar una victoria de Tigres este día. Es un clásico, y cualquier cosa podría suceder, incluso que ambos nos llenen el ojo, al menos en entrega, orgullo, entusiasmo, intensidad y, si no es mucho pedir, lo que esté al alcance de sus posibilidades para entregar la calidad que merecemos y sabemos estos dos equipos tienen.
Por lo pronto hay que estar a la espera para saber qué tan clásico será el partido.
Guadalajara contra Cruz Azul se antoja, no sólo por el simple morbo de ver a
Marco Fabián de regreso a la que muchos años fue su casa, no, el juego vende porque son dos equipos en franca etapa de recuperación anímica y futbolística, situaciones en las que, de entrada, parece aventajar el cuadro capitalino: cuenta con mejores jugadores, un plantel más completo y, en términos generales, ha jugado mejor que el Guadalajara.
Atlante necesitará algo cercano a un milagro para salir con vida del Azteca; hay marcadas distancias en la capacidad de uno y otro plantel, aunque el momento emocional que viven los de Cancún podría resultar un gran motor para solventar las carencias futbolísticas que desde hace años nos han mostrado.
